Uno de los índices más claros que evidencian la precariedad de la legalidad del aborto en Puerto Rico es el alarmante desconocimiento sobre su legalidad entre las mujeres.
Tengo la certeza absoluta de que el objetivo único de esta redada contra la prostitución, tanto de policías y cámaras, es la vergüenza. Una vergüenza anclada en el miedo y la demonización.