La cinta nos hace pensar y considerar las cosas que no le podemos permitir a nuestros gobiernos. La única manera de hacerlo es votando inteligentemente.
Chomsky argumenta que por mucho que lo intenten, no hay forma de reconciliar los principios democráticos con el asalto a la población que revelan los documentos de Edward Snowden.
La NSA no actúa sola, sino que el Departamento de Defensa de los Estados Unidos, el Pentágono y la CIA colaboran en un proceso de espionaje que ha difuminado por completo los límites de la privacidad.
Gracias a Edward Snowden y a los periodistas que redactan noticias basadas en sus denuncias, sabemos hoy que el gobierno de Obama recopila grandes cantidades de nuestra información.
Repito: lo que para Nixon era criminal ahora Obama tiene el derecho legal de hacerlo. Tan lejos hemos llegado hacia el estado de Orwell, 1984, aunque treinta años más tarde.