¿Por qué es importante hablar de Ferguson y hablar de Puerto Rico? Porque la violencia que se vive en Puerto Rico todos los días lleva la cara de la pobreza y esa pobreza tiene un rostro racializado que se criminaliza.
Pedir calma y paciencia ante la ira de Ferguson –como ha hecho la cúpula política– son sólo palabras que por ahora no han logrado romper las cadenas que siguen arrastrando a este país.