¿Puerto Rico odia a las mujeres?
No es difícil identificar, si queremos, las instancias diarias en que le decimos a las mujeres (o a otras mujeres) que son menos, que valen…
No es difícil identificar, si queremos, las instancias diarias en que le decimos a las mujeres (o a otras mujeres) que son menos, que valen…
Habría que redefinir la mirada periférica como una mirada queer, y esa mirada sería una mirada desorientadora, en el sentido que propone Ahmed. Esquina periferia, Mundo cruel y Diario de una puta humilde son textos, no solo periféricos, sino contemporáneos.
¿Tiene que trasformarse una draga mexicana, pongamos por caso, sólo en María Félix o sólo en Elizabeth Taylor? Las preguntas se pueden sintetizar en una: ¿Hay un “camp” latinoamericano y gay a la vez?