La deuda es del soberano que permitió que sus intermediarios en la colonia fueran administradores irresponsables y los prestamistas que prestaron a sabiendas que el país no tendría la capacidad de repagar.
Creo más apropiado que si los libre asociacionistas están realmente comprometidos con la descolonización empiecen por educar sobre los mitos y falacias de la ciudadanía estadounidense.
Los problemas y deficiencias de la democracia tan solo pueden arreglarse con más democracia. La cura para una democracia corrompida no es la implantación de medidas anti-democráticas.
Lo primero que tenemos que reconocer es que la Junta de Control Fiscal invalida las elecciones de noviembre próximo. Las convierte en un ejercicio fútil, intrascendente.
Debemos movilizarnos el 22 de marzo, a las 10:00 am y, frente al Tribunal Federal, dejar un mensaje claro: ¡la Junta de Control Fiscal es la Esclavitud Colonial!