Justo cuando se comenzaba a conocer la magnitud de la contaminación provocada por los depósitos de cenizas de carbón en los Estados Unidos y Puerto Rico, la Agencia de Protección Ambiental ha vuelto a cambiar las reglas del juego.
La AES opera desde 2002 en Puerto Rico y su contrato de venta exclusiva de electricidad a la AEE expira en el 2027. De continuar su operación rutinaria, a esa fecha se habrá generado 2.5 millones de toneladas adicionales de cenizas de carbón.