La llegada de Jaws en el verano de 1975, estremeció a la industria del cine estadounidense e instaló en nuestros veranos los estrenos de blockbusters de terror.
Argo y Lincoln son acercamientos ficticios a hechos reales, las películas se tomaron la licencia poética de añadirle a la historia para hacerla más divertida, o taquillera.