El reconocimiento del impacto de Sontag en mí como intelectual me lleva a estar atento a cualquier edición póstuma de textos suyos o a cualquier nuevo estudio que aparezca sobre su persona y su obra.
En momentos de duda sobre lo que hago, vuelvo a leer sus ensayos para confirmarme que puede haber valor en lo que escribo, para asegurarme que la crítica tiene también una función social.