Nos encontramos en un ambiente donde la mayoría de los puertorriqueños le han dado la bienvenida a la Junta de Control Fiscal. Esto es un reflejo de la profunda despolitización que hemos sufrido.
Los estudiantes, sin tener poder político ni económico, han elegido el camino ético del desafío a la injusticia y el atropello. Sus propósitos son legítimos… ¿No es admirable tal arrojo?