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Stop Santini


La fracasada revitalización de Río Piedras tiene como uno de sus aspectos menos conocidos la maquinación y mollero del alcalde Jorge Santini. El proyecto de revitalización del centro urbano de Río Piedras, Río 2012, sería su tarjeta de presentación en este año electoral. En cambio, la trayectoria de Río 2012 es la mejor evidencia de por qué el alcalde Santini no debe ser reelecto.

Río Piedras es un caso clave para entender la administración del alcalde Santini. Río 2012 es el proyecto de revitalización más importante que haya puesto en marcha el gobierno municipal de San Juan y el de mayor escala en Puerto Rico. En su escala, rivaliza con el proyecto de Santurce de la Administración de Sila Calderón.

En el centro urbano de Río Piedras, el alcalde se enfrentó directamente con grupos comunitarios… y con los universitarios del Recinto de Río Piedras, en general críticos de la política de redesarrollo municipal. Una unidad del Recinto, el Centro de Acción Urbana, Comunitaria y Empresarial (CAUCE) tuvo hasta 2009 la encomienda de coordinar en carácter asesor la revitalización del centro urbano, bajo la Ley 75 de 1995, Ley Especial para la Rehabilitación de Río Piedras; e incluía una asignación anual de fondos. Dirigí CAUCE de 2004 a 2011. Algunos aspectos de la controversia en Río Piedras no han sido ventilados públicamente, en parte por la discreción que me exigía mi posición en CAUCE. En víspera electoral, cuando todo político tiene que rendir cuentas, incluyendo el alcalde –¡al fin!– es momento de hablar.

Hay que decirlo: la razón fundamental del fracaso de la revitalización de Río Piedras es la dictadura municipal que preside el alcalde Santini. Su trayectoria en Río Piedras pinta mal para un político que aspira a dirigir los destinos de Puerto Rico y que incluso ya ha hablado (con menos seriedad, esperemos) sobre sus aspiraciones para la presidencia de los EEUU. La supuesta rehabilitación (¿o redesarrollo?) reciente del alcalde es tan ficticia como la rehabilitación de Río Piedras.

El modus operandi de la administración Santini en Río Piedras tiene varios componentes, mal disimulados en meses recientes:

Cero diálogo: En los años que trabajé en asuntos de Río Piedras nunca supe de una sencilla reunión ciudadana con el alcalde Santini. El alcalde viene a Río Piedras a celebrar conferencias de prensa, anuncios de proyectos, caminatas por el Paseo De Diego (aparentemente su actividad predilecta), visitas con Fortuño o Pierluisi, o reuniones por invitación con pequeños grupos de comerciantes o residentes donde se controla la entrada y se monitorea la discusión.

Sabotaje a las organizaciones comunitarias: El sabotaje municipal incluye irrumpir en reuniones sin haber sido invitados, con una decena de funcionarios y contratistas municipales. Una ocasión notable fue una actividad académica en torno a Río 2012 organizada en la Escuela de Planificación, donde el Municipio no había sido invitado; pero allí llegó el batallón, sólo faltaba el propio alcalde. Dos de los más recordados hecklers municipales en esas reuniones, fueron Miguel Cordero, entonces vicealcalde y luego Director Ejecutivo de la Autoridad de Energía Eléctrica, que se jubiló con el Gasoducto; y Dennis Medina Rivera, de la “New Star”, que se graduó de manejar las compras y expropiaciones de Rio 2012 a captar decenas de millones en contratos de, qué casualidad, el Gasoducto.

Obras y zozobras: El ensayo para Río 2012 fue la remodelación en 2004-6 del Paseo De Diego en su segmento más cercano a la Avenida Ponce de León. Como toro en tienda de porcelana, el proyecto rompió una y otra vez el pavimento (donde había hasta alcantarillas de ladrillo de la época española) y erigió  los alucinantes  canopies metálicos en columnas azules, algunos a pulgadas de fachadas históricas. Sucumbieron al corte más de treinta árboles que daban sombra y carácter al Paseo y quedaron unas jardineras vacías que nunca se han resembrado. Aquí también Río Piedras trajo al ruedo a un allegado del alcalde, en este caso José “Niá” Rivera Díaz, padre de Tomás Rivera Schatz y su firma JRD Consultant, cuyas credenciales de inspección de proyectos están en exhibición en el malogrado Paseo.

Tras su “éxito” en el Paseo, Santini anunció en junio de 2007 el proyecto Río 2012, en una sonada actividad en Río Piedras donde también anunció su candidatura para 2008. Río 2012 propone la demolición de 151 estructuras en 20 cuadras, una tercera parte del centro urbano de Río Piedras. El Municipio expropiaría y demolería, “limpiando” cuadras completas para luego vendérselas a desarrolladores: planificación urbana à la neoliberal. Muchos diseños, pocos planes fundamentados en estudios; el principal logro de Río 2012 hasta su año meta lo son las mejoras al estacionamiento soterrado de la Plaza de Convalecencia. A esas mejoras, en sí necesarias hacía años,  se les anejó un corte innecesario de decenas de árboles que liquidó la sombra y la vida social en la plaza. Las mesas de dominó que antes se veían a diario ya no están ahí. Igualmente se le quitó espacio cotidiano a las personas sin hogar, que tuvieron que trasladarse a una placita en medio de los comercios de la Avenida Ponce de León. Todo un landscaping con arquitectos de Boston, como Río 2012, donde se les quedó lo principal: la gente.

En la zona comercial más de setenta edificios yacen abandonados pero el Municipio propone una nueva Torre Municipal que impactará adversamente la calidad de vida en el sector residencial mejor conservado y más céntrico del casco, García Ubarri. La  Plaza del Mercado está en vías de ser des-plazada por un Walmart que se sigue rumorando, al estilo del ya construido en Santurce, y por el mercado madrileño que el alcalde quiere construir en los manglares de la Kennedy, olé. El Colegio La Milagrosa, una joya del centro urbano, cerró sin que el Municipio levantara un dedo: ahí mismo se proyecta construir parte del Wal-Mart.

Manipulación: En 2004, el Municipio le cerró las puertas a los comerciantes y a CAUCE cuando comenzaron las críticas sobre la lentitud e improvisación en la remodelación del Paseo De Diego. En 2005, cuando CAUCE insistió en obtener información sobre la marcha del retrasado proyecto, el alcalde solicitó mi destitución al entonces Presidente de la UPR, Antonio García Padilla. A fines de 2005 los comerciantes, cuyas llamadas no contestaba la alcaldía, acudieron a CAUCE y celebraron en nuestro local varias conferencias de prensa que fueron cubiertas ampliamente en los medios. Hubo varias incidencias significativas en esa coyuntura, pero esencialmente el Municipio le declaró la guerra a CAUCE hasta 2007, incluso impidiéndome entrar a reuniones. El alcalde forzó a los comerciantes a distanciarse de CAUCE y les regaló varios conciertos @ $40,000 en promedio (los Rock in Rio etc.). El Municipio creó una nueva asociación, ACOMPRO, en cuyas reuniones participaba siempre un representante del alcalde, y que durante su primer año se reunía en la Mini Alcaldía… asociación que nunca logró vida propia y hace ya algún tiempo ha quedado de facto inoperante.

En 2007 mejoraron las relaciones nuevamente tras el anuncio de Río 2012 y Santini me nombró a un comité de diálogo. Allí participé de buen grado (incluso nos reuníamos en CAUCE); pero planteé desde el principio la necesidad de que Rio 2012 fuese a vistas públicas. Las reuniones del comité poco a poco se descontinuaron. La tregua sufrió un golpe cuando la Legislatura Municipal aprobó Rio 2012 en diciembre de 2007 y otro golpe, definitivo, cuando el Municipio comenzó a comprar edificios en la Calle Georgetti y a desalojar residentes y oficinas. CAUCE levantó la voz de alerta, la comunidad se movilizó y eligió una Junta Comunitaria. Ahí se reiniciaron los ataques de Santini, más vitriólicos que nunca. La administración universitaria, cabe aclarar, permanecía callada ante los ataques de Santini al trabajo de CAUCE y a mi persona, a pesar de estar al tanto de todo y de ser emplazada por el liderato comunitario de Río Piedras.

Insultos y calumnias: Santini sigue fielmente el consejo de uno de sus mentores, Carlos Romero Barceló: “Siempre corre asustado”. Para Santini, no hay enemigo muy pequeño, ni insulto demasiado grande; y en su libro, mientras más descabellada la mentira mejores sus posibilidades de prevalecer. Cuando CAUCE levantó voz de alerta sobre Río 2012, el alcalde la emprendió contra CAUCE y contra mi persona en la prensa. Alegaba que nuestro cuestionamiento a Río 2012 era motivado por un afán nada menos que de defender a los prostíbulos de Río Piedras. Santini ubicaba los supuestos prostíbulos erróneamente en la calle Roble; quería decir, si acaso, la calle Georgetti, donde el Municipio se aprestaba a demoler. Por cierto, y había que decirlo alguna vez: el hecho de que el que suscribe fue su profesor en escuela de Derecho no le impidió al alcalde tratar de prostibulero a “Giusti”, como me llamaba con sorna (cero profesor, etc.), cuando no “ese personaje”. Para el esprit de corps de CAUCE y la broma solidaria en el Recinto, las descargas de Santini eran sabrosas. Pero también ponía a pensar: ¿algo siempre queda aun de las acusaciones más disparatadas, no? Santini es tan reckless con la imagen de quienes ataca –y sus familias– como esmerado con la suya propia.

Implacable: En 2009, Santini movió su artillería pesada en la Legislatura. Promovió y logró la aprobación de la Ley 39 de 2009. Esta ley despojó al Recinto de Río Piedras de las funciones consultivas que tenía bajo la Ley 75 y le cerró la puerta a nuevas asignaciones de fondos de la Legislatura. El Senado celebró una vista pública a la que ni siquiera se invitó a CAUCE. En la vista en la Cámara, sólo se permitió hablar al que suscribe estas líneas. ¿Y la administración universitaria? Esa es otra historia que habrá que contar: una historia que a partir de 2008 incluye el rol del Ing. Carlos Pesquera, a la vez Vice Presidente de la Junta de Síndicos, project manager de Río 2012, contratista del Municipio en otros proyectos e inversionista inmueble en el casco de Río Piedras.

En medio de una lluvia de ataques y con CAUCE dando la pelea solo con los grupos comunitarios riopedrenses, el Municipio logró con la Ley 39 que se le transfirieran las funciones que ejercía CAUCE. Así se ubicó en el rol coordinador de la Ley 75 a una de las principales entidades que debía ser asesorada (y fiscalizada) bajo el propio estatuto, el Municipio de San Juan. Esto alteraba por completo el sentido del estatuto, que el Municipio por supuesto ha dejado inoperante. Eventualmente fui destituido por la Rectora Ana Guadalupe en verano de 2011, sin explicación alguna. Cuando logré una reunión con la Rectora y con el Presidente David Muñoz, la explicación ofrecida fue la Universidad tenía que “mejorar sus relaciones” con el Municipio.

Subyacente, la violencia: En ocasiones especiales –y seguramente dentro de un cálculo político– Santini hace uso premeditado y salvaje de la violencia. Exhibit: la embestida policiaca municipal y estatal el 19 de agosto de 2009 en la Avenida Universidad. Este incidente resultó en una estudiante herida de gravedad y sólo por suerte no hubo peores consecuencias. Tras la borrachera de violencia, la impunidad: un rechazo a rendir cuentas en torno a la conducta desplegada. Por ejemplo, explicar qué hacía la Fuerza de Choque esperando en Baldrich un tranquilo jueves por la noche de inicio de clases en la Universidad. El ataque policiaco con la Fuerza de Choque estatal y los “ninjas” municipales en la Avenida Universidad fue la toma de posición de la administración Santini-Fortuño a pocos meses de inaugurarse. Casualmente el 19 de agosto resultó ser también una especie de celebración al mes de aprobarse la Ley 39.

El trasfondo de la “noche lacrimógena” de agosto 2009 es todo intriga. El gobierno municipal facilitó por años un aumento desmedido en el número de barras en la Avenida Universidad. Los dueños de barras de la Avenida, y algunos de Capetillo, eran los mejores aliados del alcalde en Río Piedras, su “fuerza de choque” en las reuniones comunitarias (no se perdían una). Todo intento de lograr alguna negociación entre residentes y comerciantes fue bloqueado, o ninguneado, por el Municipio.

El viraje de Santini en 2009 fue no tanto por los residentes de Santa Rita sino por los complejos residenciales que el alcalde pretende traer a Río Piedras, en la óptica “Río 2012″, y empezando por el multipisos Santa Rita Apartments. En 2012, terminando su tercer cuatrienio, el Municipio asumió la defensa de los residentes de Santa Rita en una acción judicial dirigida a revocar los permisos de las barras de los antiguos aliados del alcalde en la Avenida Universidad. La estrategia nada ingenua tuvo el efecto de neutralizar las denuncias y militancia de los residentes de Santa Rita, quienes de repente encontraron un poderoso aliado que les facilitó abogados y recursos periciales. Sin embargo, las vistas se pospusieron y pospusieron, y llegaron las elecciones y todavía el caso no se ha visto…… Ni antes ni ahora el alcalde ha promovido las soluciones intermedias que armonicen los intereses de residentes, estudiantes y comerciantes; sólo lo que convenga a su estrategia particular, ahora de “redesarrollo”.

Para concluir: San Juan no se merece a Jorge Santini. San Juan no se merece a un alcalde que sólo reconoce alcahuetes o enemigos; que no escatima en lanzar mentiras e insultos; que tiene cero tolerancia a la crítica; que pretende inmiscuirse en las organizaciones comunitarias pero no reconoce el derecho ciudadano a la información; que dispara insultos pero no sabe recibir críticas; que solapa tras su violencia verbal la violencia física. Estos rasgos de personalidad política no son exclusivos a él, pero Santini los ha llevado a un nivel de perfección e intensidad digno de estudio. Santini incluso se aparta de muchos alcaldes que tienen un patrón político más conciliador y tolerante; después de todo, los alcaldes del país, con conocidas excepciones, tienen en general mejor imagen que los legisladores.

Un gobierno municipal debe ser lo más directo posible en su comunicación con los ciudadanos y en su estructura misma. La autonomía municipal no es sólo para los alcaldes, es también para los sectores que componen un municipio. En una ciudad grande como San Juan, las  minialcaldías por sector –particularmente en  los centros urbanos– tienen un rol importante a jugar en todos los ámbitos y deben tener mayor flexibilidad para atender asuntos locales. En la Legislatura Municipal, la representación debe ser por sectores del municipio, quizá un representante comunitario por precinto en una Legislatura Municipal ampliada. Una disposición al diálogo debe ser la norma en todos los niveles municipales, la colaboración con organizaciones sin fines de lucro y con universidades pan de todos los días. La tónica la sienta el alcalde o alcaldesa, su equipo de trabajo y la Legislatura Municipal… que tiene que ser una de presencia y relieve.

Nada de esto se podrá lograr bajo  una administración  del alcalde Santini.

Vote por el candidato o la candidata a la Alcaldía que prefiera y no vote por ningún otro candidato si así le place; o no vote, si antes votó por Santini; o móntese en tribuna, haga un piquete,  indígnese por las redes sociales o váyase topless. Haga lo que quiera, con el método que desee; pero si es una ciudadana o ciudadano consciente, tiene ahora mismo una gran responsabilidad: Stop Santini.