El Multiverso de la Pesca: El Dilema de las Villas Pesqueras

Las villas pesqueras nacieron como un sueño de modernización: pequeños enclaves donde el trabajo del mar pudiera organizarse con dignidad, infraestructura y comunidad. Con el tiempo, aquel proyecto —impulsado por Sánchez Vilella y luego reforzado por programas federales y locales— se convirtió en una red de más de sesenta villas que marcaron el litoral puertorriqueño. Pero la historia no fue lineal. Entre intentos de encuadrar a los pescadores, leyes de “eliminación de arrabales” y esfuerzos por controlar territorios considerados marginales, las villas terminaron atrapadas entre la burocracia, la desinversión y el turismo de enclave. Hoy, muchas agonizan entre abandono y privatización, mientras los pescadores reinventan, a pulmón, lo que el Estado dejó caer. Allí persiste la verdadera villa: una comunidad hecha de memoria, saberes y mar.