Elizardo Martínez… centinela

[dropcap]L[/dropcap]a muerte es la muerte; eso no hay quién se lo quite. A los familiares y amigos les arranca un pedazo del mundo que queda ya, y para siempre, como un hueco profundo en la fibra misma de lo real; que solo aparenta llenarse con el ilusorio bálsamo de la distancia temporal.

Pero cuando, en el contexto de una crisis, de un asedio tan avasallador a la ciudad del espíritu de un pueblo, le llega la muerte a uno de sus centinelas más destacados, la muerte se torna injuria universal.

Perder a Elizardo Martinez para la vida cultural de nuestro país en este momento, es como perder a Héctor en la Guerra de Troya. Es un golpe duro que hace que nos detengamos aterrados y pensemos que todo está perdido; que la caída de la ciudad es inevitable. Nos hace querer salir corriendo a buscar a Eneas y encomendarle que se vaya, que huya y funde la nueva ciudad en otra parte.

Pero cuando caemos en cuenta que ya Eneas salió hace un siglo a fundar Nuevo Puerto Rico en Nueva York, en Chicago, en Connecticut, en Orlando, en… cuando te das cuenta de que Troya aún no ha caído; que nos han dejado al Caballo/Junta en la costa y que estamos a tiempo de prenderlo en fuego y no dejar que lo entren a la ciudad. Cuando caemos en cuenta que no tenemos que repetir la historia. Entonces vemos la figura de Elizardo en otra luz. Elizardo no es Héctor, sino Homero, que hizo posible, con su trabajo editorial, que sepamos la historia de antemano, precisamente para no repetirla.

Elizardo nos dejó un Callejón por el cual escapar al destino. ¡Un Callejón que ha sido y será condición de posibilidad para salvar nuestra ciudad espiritual con murallas hechas de libros y cultura!

¡Que viva Elizardo, que viva Callejón, que viva nuestra Troya del Caribe!

Bernat Tort
Es filósofo, ateo militante, artista y performero. Posee un doctorado en Filosofía de la Ciencia de la Universidad Complutense de Madrid con una tesis sobre la naturalización de la fenomenología. Trabaja en la industria del cine como Director de Arte, Prop Master y artista de storyboards desde 2020. Ha ejercido como profesor en el Departamento de Filosofía y en el Programa de Estudios de la Mujer y el Género de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Es reconocido localmente por su práctica del performance, en la cual se destaca la integración del cuerpo, el discurso feminista y filosófico y el diálogo con el vocabulario estético de las vanguardias artísticas de principios del siglo veinte. Ha escrito sobre diversos temas de arte, performance y teatro contemporáneo, filosofía de la ciencia, feminismo, lo queer y el comunismo contemporáneo. Dedica su tiempo libre a dibujar comics con contenido filosófico y al desarrollo de una nueva propuesta ético-política de izquierdas para el siglo veintiuno a la cual denomina "comunismo queer".