Miércoles de cenizas

Por algo las víctimas del cura lo contrataron. Su reputación. La garantía. El plus del asesinato como espectáculo público, justiciero, aleccionador. De película.

[dc]Q[/dc]ue pericia la del joven. Entrar al restaurante, franquear las mesas cual modelo en pasarela, desenfundar su pistola y, a menos de un pie de distancia, meterle una bala .40 al padre Candelario en el mismo centro de la cruz de cenizas dibujada en su frente.

Refinada conjugación de elementos.

Carne.

Movimiento.

Metal.

Sonido.

Luego, sangre que salpica las mesas de los comensales aledaños. Y gritos. La histeria trabajando de prisa.

El joven sicario se fue como llegó. El detalle insólito.

Por algo las víctimas del cura lo contrataron. Su reputación. La garantía. El plus del asesinato como espectáculo público, justiciero, aleccionador. De película.

Es el mejor en toda la zona, les dijeron cuando gestionaban sus servicios. Corroborado. El mejor. Todo según solicitado. Nada más pagar lo adeudado y ya. A saborear la intensa satisfacción de pasarse, por fin, al bando de los verdugos.

Josué Montijo
Escritor e historiador. Posee un doctorado en historia de la UPR. Es autor de El Killer (2007), Los Ñeta (2011) y Hasta el Fondo (2016).

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Josué Montijo
Colaborador/a

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