Res manu

Bastante temprano entendió que lo feliz sucedía cuando una mano estaba en ella, cuando la estrechaba y la rodeaba y la acercaba, tibia y latiendo, en el instante antes de entrar.

El desencuentro

Levantó las hojas, los folletos, y los metió en la bolsa rosa que estaba a un lado de Isabel. Recogió el abrigo y la observó. Al ver que abría los ojos, estrechó la mano y la ayudó a levantarse. Se puso de pie y soltó aquella palma que había acudido en su ayuda.

Bienestar

Ninguno de estos siete murió en el acto. Al contrario, fue un proceso lento y sufrido. Era lo ansiado. Elegancia y asepsia sin escatimar crueldad. Así es Dalia.

El Karma

Una agencia de cobros especializada en trámites especiales. Le pusimos por nombre El Karma, solo por lo gracioso. Pero la verdad es que todo el mundo sabe que cuando llega El Karma a cobrarte ya no hay break.

Ese minúsculo fuego

Sin dilación, el padre aprieta el botón de la raqueta eléctrica y el mosquito se achicharra. Crepita. Y una minúscula llama abraza el cuerpo del insecto, que parece bailotear al son de la electricidad.

Ya es hora

Una sonrisa brotó en sus labios finos. Leve pero suficiente para ella. / Palpable excitación. / Entonces, cogieron sus cosas y salieron a quemar la ciudad.

Oigo

—Las tostadas están riquísimas— dice el niño muy contento. Otro mordisco y cruje la corteza del pan. Ruedan migas por su barbilla y camisa. Las sacude despreocupadamente. Su padre lo observa. La escena le resulta tan familiar. Íntima. De niño a él también le encantaba el pan caliente con mantequilla. Un pedazo de pan. Gozarlo. … [Read more…]

La Mariconera

Esa noche, contrario a lo que yo esperaba, papi llegó temprano a casa. Llegó sobrio y pensativo. Y llegó con Ariel, que no tenía camisa y que estaba con los pantalones llenos de sangre y llorando y dormiloso y hablando sinsentidos. Mami acostó a Ariel en el sofá de la sala y yo escuché escondido cuando papi le contó que…

El Hediondo

Noche tras noche, El Mostro jugaba y si cuarenta minutos permanecía en cancha igual tiempo recibía insultos variados. Bobolón, anormal, mongólico, cabrón, mamao, hijo de puta, feto recrecido y muchos más.