El rol del gobierno es y será cada vez más el de facilitar puntos de encuentro y oportunidades para crear alianzas y tejer redes de colaboración intersectorial, donde el protagonismo sea de los ciudadanos y de la sociedad civil.
Si queremos abordar la crisis de violencia en la que estamos sumidos desde hace años, sería provechoso revisar nuestro contexto nacional como parte del proyecto humanista al que pertenecemos.