Sobre una Iglesia Católica de mediados de milenio, con un compromiso social palpable, opuesta a la discriminación y conectada con las comunidades a las que sirve.
Benedicto XVI viajó a una España que, de nación católica conservadora, ha pasado a ser una de las más liberales del continente europeo. La llegada del Pontífice, el pasado fin de semana, despertó a la Barcelona más anticlerical y laica.