Arquitectura
<strong>Jorge Rigau</strong> diagnostica una epidemia silenciosa: <em>el gris que devora fachadas, rejas y balcones puertorriqueños, disfrazado de buen gusto cuando en realidad es rebaño</em>. El arquitecto recorre décadas de modas cromáticas hasta este monocromo que ya ni protege ni distingue, <strong><em>solo delata un país incierto que se aferra a lo anodino</em></strong>.
Por Jorge Rigau · 4 minutos
80grados+
Las coloridas fachadas del Viejo San Juan ocultan una tragedia contemporánea: la gentrificación. Bajo la promesa de progreso y modernización, se desplaza a los habitantes originales en favor de turistas y especuladores. Cada café artesanal y cada boutique de lujo es un clavo más en el ataúd de una comunidad que, durante siglos, resistió invasiones, pero que ahora sucumbe al capital global. Lo que se presenta como una revitalización no es más que un nuevo capítulo en la larga historia de despojo colonial. La ciudad, antaño rebelde (al igual que Rio Piedras), hoy es degradada a simple mercancía.
Por 80grados · 14 de octubre de 2024