Contragolpe patriarcal: el ataque contra los números de los feminicidios
La reacción del Negociado de la Policía al informe sobre feminicidios de Kilómetro Cero no fue una simple defensa institucional, sino un síntoma de un…
La reacción del Negociado de la Policía al informe sobre feminicidios de Kilómetro Cero no fue una simple defensa institucional, sino un síntoma de un…
En este texto, se destaca cómo los mosquitos han sido considerados enemigos hostiles y vectores de enfermedades a lo largo de la historia, siendo catalogados como el depredador más letal de los seres humanos por el historiador Timothy C. Winegard. A pesar de su valor ecológico como polinizadores y fuente de alimento para otras especies, los mosquitos han causado la muerte de millones de personas debido a enfermedades como la malaria, la fiebre amarilla y el dengue. El control de los mosquitos se ha convertido en una prioridad en diversas regiones, incluyendo Puerto Rico, donde se promovieron medidas de saneamiento y eliminación de criaderos de mosquitos. Estos esfuerzos estuvieron influenciados por la necesidad de proteger la salud de los soldados estadounidenses y mantener el comercio en las colonias. Además, se destaca cómo la perspectiva de la "historia animal" nos invita a considerar nuestras relaciones con otras especies y a reconocer nuestra interdependencia con el mundo natural.
Mi preocupación con las epidemias comenzó con el VIH/SIDA a principios de 1980. Esa experiencia provee algunas lecciones que pueden servirnos de guía para lidiar con el brote actual de Ébola.
Las investigaciones sobre los efectos de la dieta y la conducta antisocial o comportamiento violento se están realizando desde hace varias décadas. Son muchas las investigaciones que establecen un fuerte vínculo.
La administración actual se ha embarcado en la aventura de hacer una nueva reforma al sistema de salud, sin embargo los retos para conseguirlo se van multiplicando.
Pasado el tumulto y dramatismo de los arrestos, el ilegalizado negocio de las drogas continúa tan fuerte como siempre, mientras las autoridades se embriagan en la ilusión de que hicieron algo importante.