Un viaje al interior de la Isla

mascara[dc]E[/dc]l pasado 11 de julio tuve la suerte de visitar la Casa Múcaro de Bill Birdsall en Las Marías, conocer de cerca a varios de los colectivos teatrales que se han ido gestando en el país y ver el montaje de BABAYAGA BANDAZO, una obra excepcional de la artista del “performance” neozelandesa Deborah Hunt.

Pablo Varona Borges, quien colabora en Casa Múcaro con Bill Birdsall –el polifacético artista californiano radicado hace más de treinta años en las montañas de Las Marías–, me cursó la invitación. Y Zuleira Soto-Román y Eury G. Orsini de Vueltabajo Colectivo me llevaron allí. Durante el camino y mientras guiaba, Zuleira le fue haciendo pases de Reiki al carrito —del papá de Eury y lleno de herramientas para por si acaso—a fin de que lograra subir las cuestas de la Cordillera.

Durante el viaje Zuly y Eury me hablaron de su trabajo en Barcelona –donde vivieron del 2010 al 2013, de su experiencia en Zabreb, Croacia, en el Festival de Expresión Teatral Alternativa (FAKI) y de su reciente viaje a Nueva York, donde participaron en el Festival de Loisaida de este año. Allí impartieron talleres transdisciplinarios e hicieron presentaciones en la calle y el proscenio. Su página en la red es fascinante (www.vueltabajoteatro.weebly.com)

Cuando íbamos por Lares, me describieron el proyecto del Circo de la Plaza donde colaboran con grupos como Agape Teatro (un colectivo formado por dos mujeres muy valiosas radicadas en una escuela de Aguada y dedicadas a la modalidad del cuentacuentos); el Colectivo Columpio de Hato Rey y con Pablo Varona Borges –o Pablillo José y Bill Birdsall de Casa Múcaro. La más reciente pesentación del Circo de la Plaza fue el domingo 12 de julio en Camuy.

Al llegar a Casa Múcaro, el ambiente era de fiesta. Había niños por todas partes, Deborah Hunt preparaba el escenario en la marquesina de la casa de los visitantes, y nos ofrecieron Kambucha de piña y de pepino angolo. “¡Qué bien está reaccionando la gente!”, comentó Eury cuando nos sentamos a comer sopa de verduras con pasta de miso y majado de papas y zanahoria.ninosонлайн займы на карту

La estructura principal de Casa Múcaro era un hormiguero o como prefiere describirla Bill, una bola de comején. Por primera vez se daba allí un junte de cuatro grupos teatrales: la Maestra Deborah Hunt y su hija y colaboradora, Guie Beeu Guerrero; Eury y Zuly de Vueltabajo; Beatriz, Gandul y Julio de Y No Había Luz; y del Colectivo Columplio, Eunice, Coco y Sarah.

La función se inició al anochecer con una grabación de cantos sefardíes en voz de una soprano. Ya las luciérnagas ocupaban el monte donde está enclavada Casa Múcaro. Esta presentación de BABAYAGA BANDAZO era la séptima de un ciclo cuyo montaje fue auspiciado por el Instituto de Cultura Puertorriqueña. La obra, de antiguo origen eslavo y muy conocida en Rusia, cuenta la historia de Vaselisa, una joven que se enfrenta con la bruja Babayaga. Se trata de un personaje que, en palabras de Deborah Hunt, representa el lado poderoso de la mujer mayor; un personaje demonizado, perseguido y sistemáticamente exterminado. Relegada a su rol de niñera, y considerada inútil sexual y reproductivamente; la mujer mayor no cuenta. Pero Babayana es diferente: poderosa, intransigente, no le interesa el culto a la juventud y reta constantemente a Vaselisa diciéndole: “cumple mis retos, sobrepasa tu miedo, escucha tu intuición o muere”. Por ello, en el plano simbólico Babayana representa la guardiana y maestra del rito de pasaje en el crecimiento de Vaselisa.

La técnica principal utilizada en la obra es el “cranky”: seis imágenes pintadas que avanzan –con un mecanismo de manivelas– a medida que transcurre la acción. Se ven paisajes y escenas dramáticas que reproducen momentos claves de la historia. Algunos de los paneles son de una belleza impresionante y constituyen obras pictóricas por sí solas. Además de esta antiquísima y fascinate técnica, Hunt utiliza en la pieza máscaras, marionetas y hasta escupefuegos.

A Casa Múcaro asistió público puertorriqueño, colombiano y peruano del oeste: Mayagüez, Aguada, Guánica, Camuy, Guayanilla, San Germán, San Juan y, por supuesto del barrio. Y niños y mayores disfrutaron del espacio y de la represetación.

Esta semana Deborah viaja a Cheongsong, en el sur de Corea del Sur, a participar en el Environmental Theatre Project del Namoodak Movement Laboratory. Se trata de un taller de mes y medio donde enseñará a hacer gigantes a grupos de 25 – 30 personas y preparará también parte del vestuario de la gran comparsa final con cientos de participantes llamada “Standing Pageant”. Es un proyecto internacional y se convoca anualmente con un núcleo temático diferente. El del año pasado, en el que también participó Deborah, pues lleva cuatro años trabajando en esta iniciativa, fue Fukushima. El tema de este año, que coincide con el 70 aniversario de la liberación de Corea del Japón, es las “confort women” o esclavas sexuales.

Ya se está organizando gente en Culebra, Cidra, Aibonito, Aguadilla, Aguada y Mayagüez que quiere que Deborah presente BABAYAGA BANDAZO en sus patios, marquesinas y jardines cuando regrese de Corea y antes de que vuelva a viajar fuera del país para asistir al Odin Teatret de Dinamarca. Como apunta en el programa de mano, a Deborah le interesa trabajar en los pueblos de la Isla y desarrollar un circuito alternativo de presentaciones teatrales donde se respete el trabajo del artista. Prefiere compartir su trabajo con grupos pequeños, en ambientes informales e íntimos. De hecho, la experiencia en Casa Múcaro fue la de un concierto de cámara para un grupo de afortunados.

deborah y billAl día siguiente, mientras caía un aguacero, escuché fascinada una conversación sobre el proceso creativo entre la titiritera y artista del “performance” Deborah Hunt y Bill Birdsall, el artista plástico seducido por los materiales y constructor en solitario de la Casa Múcaro. De momento el tiempo se detuvo y tenía frente a mí a Platón discutiendo con Aristóteles. Ella, platónica, recurría a sus sueños, recuerdos y vivencias intangibles como fuente primordial de sus piezas. El aristotélico Bill, prefería el poder de la materia de cuyos objetos sólidos y maleables compone casas, túneles, escaleras, anfiteatros, máscaras, instrumentos musicales y un largo etcétera. La profundidad de la conversación y el respeto mutuo entre estos dos grandes artistas era impactante. Para mí, fue un verdadero lujo ser testigo de su encuentro en la Casa Múcaro una tarde de julio.

Para más información sobre los proyectos de Bill Birdsall y Casa Múcaro: www.angelfire.com/in2/manythings/ y www.casamucaro.com/. Para seguir las presentaciones de Deborah Hunt, www.facebook.com/maskhunt?fref=ts.

Marithelma Costa
Colaboradora
Poeta y narradora puertorriqueña que reside en Nueva York. Es autora de varios poemarios y libros de entrevistas. También ha publicado múltiples estudios sobre la literartura española medieval y puertorriqueña, y la novela "Era el fin del mundo". Enseña literatura en Hunter College.