Autor: Juan Illich Hernández Rivera

Obtuvo un bachillerato en psicología y sociología de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Rio Piedras y tiene una maestría en sociología. Actualmente se encuentra haciendo su doctorado en psicología en el área social-comunitaria en la misma universidad. Se desempeña como profesor de sociología y criminología en la UPR de Humacao.

¿Hablar del goce es lo mismo que hablar del deseo?

El texto entra por una grieta incómoda: deseo y goce no son la misma cosa. Desde Lacan, Deleuze, Guattari, Žižek y Byung-Chul Han, el deseo aparece como fuerza que no busca clausura, sino movimiento, fuga y reproducción de sí mismo. El goce, en cambio, carga con la falta, la culpa, la angustia y esa promesa imposible de satisfacción completa. Ahí entra el capitalismo contemporáneo, siempre dispuesto a vender remedios para heridas que él mismo administra. Tecnologías, psicofármacos, likes, emojis, seguidores y pantallas convierten la vida afectiva en mercancía, disciplina y espectáculo. La psicopolítica digital ya no necesita imponer obediencia desde afuera: logra que cada sujeto vigile, mida y explote su propio deseo. El mercado no elimina la carencia; la organiza, la monetiza y la mantiene productivamente abierta, sin descanso alguno.

El cibersexo como alternativa ante el Covid-19

A través de la búsqueda inminente y mandatoria de goce vía digital, los smartphones, laptops, y otros aparatos socio- técnicos han sido resignificados dentro del ciberespacio sexual. Mediante este giro totalmente avasallador, la nueva política pandémica del dejar vivir se convierte en un curativo que se nos presenta ante la crisis psicosocial y económica, y que lleva en sus entrañas una asidua programación cibersexual sumamente minuciosa.

La era fármaco- pornográfica en tiempos de Covid-19

Los giros socioeconómicos que ha desplegado el sistema capitalista e industrias farmacéuticas multinacionales han rediseñado sutilmente el control social bajo sus productos fármaco pornográficos mucho más robustamente en tiempos de Covid-19 que en años atrás. Se nos hace pertinente repensar cómo la cultura del porno-consumo y farmacéutica al igual que la lógica del capital reinventa toda su panoplia de artefactos de asiduo utilitarismo.

El sigiloso desvanecimiento del acto sexual

La presente reflexión gira en torno a las nuevas metodologías de seducción y control biopolítico que ha programado a diestra y siniestra la industria del cibersexo vía sus nuevas tecnologías. A través de este señalamiento buscamos identificar cuáles son las prácticas alternativas que el entorno del porno-consumo hoy utiliza para recrear los fetiches, apetencias y deseos más inimaginables del ser humano.

El perfecto entorno del PornHub: violencia e imperativo de satisfacción

A partir de los múltiples giros sociales, culturales, económicos y geopolíticos que se han dado bajo pandemia hoy los centros para la auto-satisfacción y apareamientos se han ido repensando desde otra lógica, logrando condicionar la psiquis social mediante su sortilegio intervencionista de goce.

De la tecno-sexualidad al desencantamiento del mundo

Se analizan las múltiples dimensiones tecno-científicas y mercantilistas que han avasallado la industria del sexo durante los últimos tres lustros. Al haberse desprendido el estado pandémico se hace valer toda una metonimia de lo sexual en una sola nomenclatura: satisfacción inmediata eficazmente.

Deseo, alteridad y pornografía

Un análisis de los distintos giros socioculturales y psicosociológicos que se filtran en el entorno de las comunidades pornográficas y cómo condicionan el deseo provocándole una alteridad placentera reiterativamente.

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