Benny

En el día de hoy recapitulamos un año de tu huida. De tu espacio vacío. Y nuevamente, en mis silencios vuelves con el murmullo de…

Benny Frankie Cerezo

[dc]B[/dc]enny, hoy se cumple un año del día que imaginé tu susurro de voz salmodiando a Don Felo: Me voy tranquilo, a mi destierro, sin odios vanos, ni amargas dudas en mi interior.

Benny, ha sido un año de luto. De comprobar un pueblo que no puede olvidar el alma inquieta y la personalidad locuaz de aquel mañanero sin reversa. Al autodidacta en asuntos culturales y al aliado de sonrisa siempre dispuesta que eternamente cargaba con su enorme libreta de anécdotas bajo el brazo.

Benny, fuiste brújula, y en muchas ocasiones, conciencia del pueblo. No imaginas cuánto necesitamos el criollismo de tus prioridades, que iban desde la lechonera más exquisita hasta el refranero popular tan agudamente tuyo. (Ejemplo: “tenemos un nene, como nuevo aspirante a gobernador: que nació en tercera, pero piensa que dio un triple”).

Benny, políticamente, en tu última década de vida, oscilaste de forma sigilosa de derecha a izquierda. Y eso ocurrió como un acto público. Conservando mi opinión que nunca supiste de que detrás de ti giró una gran parte de nuestro pueblo. Tu sensibilidad por la música, (lo mismo delirabas con Norman Casiano que con Johann Sebastian Bach) la ejerciste como un apostolado. Gracias por la primera fila en nuestro Oasis musical de los viernes.

Benny, fue tu vocación de amigo lo más que admiré en ti. Dudo volver a conocer a un ser humano que sintiera tan propios los asuntos de sus camaradas. No en vano fue tu entierro el más hermoso. Allí, en el danzar de una yola aguadillana, mientras sonreía la hermosa bandera patria, tus cenizas se devolvieron al mar de tu infancia. Aquel Verde Luz de tus amigos fue, por lo sublime y lo emotivo, una Coda divina.

Benny, en el día de hoy recapitulamos un año de tu huida. De tu espacio vacío. Y nuevamente, en mis silencios vuelves con el murmullo de tu voz musitando a Don Felo: Y al despedirme, con mi sombrero, ya con amigos, me voy del mundo, y en mis entrañas, todo es amor.

Josean López
Bachillerato en Artes Musicales (Magna Cum Laude) del Conservatorio de Música de Puerto Rico y una Maestría en Música (Summa Cum Laude) de Arizona State University. Tuvo la distinción de convertirse en el primer guitarrista clásico hispanoamericano que se recibe como Doctor en Guitarra Clásica, con especialidades en Educación Musical y Dirección Instrumental, de la prestigiosa Indiana University School of Music (reconocida por los entendidos de la materia, como una de las mejores escuelas de música clásica del mundo). Estudió con distinguidos maestros: Iván Rijos, Luis Enrique Juliá, Eduardo Flores, José Rodríguez Alvira, Ernesto Cordero, Junior González, y Leonardo Egúrbida.

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Josean López
Colaborador/a

Bachillerato en Artes Musicales (Magna Cum Laude) del Conservatorio de Música de Puerto Rico y una Maestría en Música (Summa Cum Laude) de Arizona State University. Tuvo la distinción de convertirse en el primer guitarrista clásico hispanoamericano que se recibe como Doctor en Guitarra Clásica, con especialidades en Educación Musical y Dirección Instrumental, de la prestigiosa Indiana University School of Music (reconocida por los entendidos de la materia, como una de las mejores escuelas de música clásica del mundo). Estudió con distinguidos maestros: Iván Rijos, Luis Enrique Juliá, Eduardo Flores, José Rodríguez Alvira, Ernesto Cordero, Junior González, y Leonardo Egúrbida.

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