Subversiones y sumisiones mediáticas:
Federico Subervi Vélez, el principal autor de este libro, padece de cuatro afecciones: primero, tiene una propensión hacia la colaboración intelectual; segundo, acarrea un afán…
Federico Subervi Vélez, el principal autor de este libro, padece de cuatro afecciones: primero, tiene una propensión hacia la colaboración intelectual; segundo, acarrea un afán…
Uno de los retos que enfrenta la cobertura sobre la crisis fiscal es la falta de información sobre los poseedores de la deuda y la evasiva de las fuentes del gobierno para ofrecer información.
Aunque las bombas que Hamas lanzaba eran fácilmente atrapadas antes de dar en sus objetivos, el seguimiento dramático a su trayectoria servía para justificar el contraataque. Era puro espectáculo que producía vergüenza ajena porque el abuso era evidente.
Privatizar empobrece a la ciudadanía, enriquece a los de siempre. Ajustar no es despedir, es optimizar, hacer más con menos, usar el cerebro, repartir de forma equitativa el bacalao.
A pesar de la evidente necesidad de un conocimiento más profundo sobre eso que se denomina masacre, resulta intrigante que la sociología ha reflexionado relativamente poco sobre ese acto en particular.
Cuatro días después de la masacre, los residentes, hartos de los centenares de periodistas que abarrotaron los vecindarios, parques, comercios y funerarias, le pidieron a los medios que abandonaran al pueblo.
El mundo que nace de la escritura y que renace con la lectura es una épica de la inteligencia... Volver a leer es recuperar la dignidad de la palabra en medio de la sórdida violencia de la pusilanimidad que sirve de cobijo a los llamados medios de comunicación.