Hoy cosechamos sabiduría, experiencia y esperanza. Todavía andamos descubriendo tus muchísimas virtudes a través de los relatos de tantas personas que te quieren. Gracias Carmelo.
No pedimos un periodismo grandioso, colosal y extraordinario todos los días todos los días. Aspiramos sencillamente a lo básico: un periodismo informado, honesto y sensible para un mejor país.
Si no nos apuramos, en poco tiempo veremos un periodismo totalmente rendido a la lógica del espectáculo, sometido a los ratings, al vasallaje del tráfico cibernético y la farandulización.
El canal promete «la cobertura más poderosa» de las elecciones, incitando a sus televidentes a «seguirlos». Nada mencionan de profesionalismo y veracidad. No pueden. Pero quieren seguidores, fans y aduladores.
Profesores denunciaron la falta de transparencia en las actuaciones del director de la Escuela, Eliseo Colón, y reclamaron la reanudación del programa de Noticias.
La polarización que es parte de la dinámica sociopolítica y cultural de los puertorriqueños, es también un fenómeno real en los medios que la reproducen y la alimentan, a veces de manera solapada o por conveniencia.
Confieso con candidez, y con la cabeza en alto, que leo regularmente El Nuevo Día… ¿Qué no daría yo por participar de las reuniones editoriales de la mañana con voz y voto? “Tenemos a una viejita asesinada en Hatillo…”