Lo que sucedió durante esas 36 horas revela la valentía y convicción de Tito de Jesús, quien considera que su remada no se compara a los 31 años que lleva preso Oscar López Rivera.
La gesta protagonizada por Alberto de Jesús no cuenta con apoyo logístico ni económico de gobierno alguno, como falsamente algunos han afirmado en los medios de comunicación, locales e internacionales.