Haití decolonial
Jean Casimir sostiene que el pueblo soberano se constituye como único espacio de vida colectiva por medio de resistencia, subversión y un sistema que obvie…
Obtuvo un doctorado en Teología Pastoral en la Universidad Interamericana de Puerto Rico y un doctorado en Historia de Puerto Rico y el Caribe del Centro de Estudios Avazandos. Estudió Derecho en la Universidad de Puerto Rico y obtuvo una Maestría en Estudios Legales Internacionales del Washington College of Law en Washington DC. Actualmente es profesor de Justicia Criminal del recinto de Barranquitas de la Universidad Interamericana y dicta un curso en Derecho Internacional en el Centro de Estudios Avanzados. Ha trabajado como abogado de inmigración desde el 2002. Sus intereses académicos rondan los temas de la religion, teología, derecho internacional, inmigración y teoría decolonial.
Jean Casimir sostiene que el pueblo soberano se constituye como único espacio de vida colectiva por medio de resistencia, subversión y un sistema que obvie…
El Tratado para la Prohibición de las Armas Nucleares podría constituir la culminación de la larga lucha de Puerto Rico en contra del militarismo de los Estados Unidos a favor del desarrollo sostenible y la paz.
La disidencia de Ruth Bader Ginsburg no es la del cómplice del poder, sino la del profeta que reclama justicia, que se enfrenta a la autoridad con la esperanza de que, aunque no se logre cambiar el mundo en ese momento, su voz será escuchada en el futuro.
La legitimidad del colonialismo se configura de la misma manera que el régimen del terror bajo la lógica del exterminio. Si el colonizado está convencido de que el fin del colonialismo supondría su destrucción física entonces legitimará el poder colonial como espacio único de su propia existencia.
El Bando Contra la Raza Negra de 1848 pone en evidencia el poder de la supremacía blanca que se construye sobre la exclusión y deshumanización del negro. Pero también pone en evidencia las profundas conexiones entre la supremacía blanca y el colonialismo.
La muerte de las comunidades negras, indígenas y pobres en Nuestra América es fruto del proyecto neoliberal que abandonó a las poblaciones y les dejó a merced de la enfermedad.