También sé que ama las orquídeas / casi tanto / como los buches de café / y un disco de bachata / de un tal Andy Andy / que le regaló el hombre / que perdimos a la misma vez / ese mismo que mientras era su hijo / también fue mi padre
Tengo que hacerme más presente / De pronto despierto / me doy cuenta / me la pasé soñando que soñaba / Abro mis ojos, veo los detalles / ¿Seguiré soñando que sueño? / ¿Estaré soñando que desperté?
la isla cabe en un hechizo de tormenta / chas chas todo se puede / mover con el viento / aun esa mirada perdida / de un muerto / aun el espanto de la vecina / que aguanta la puerta / y la ventana estalla / como fuego artificial
en este espacio mágico / dos mujeres han procreado / prescindiendo / de catálogos de donantes / sin ahorrar / para el médico / y sus protocolos / desterrando el temor / de llamar / a esa otra clínica y dar / explicaciones sobre el amor
con el roce / de todos nuestros labios / un sangrado oloroso / a flores negras y estrellas azules, / exento para siempre / de amnistías / y reconciliaciones nacionales
Las olas desintegran / un mensaje / olvidado en sus cuerpos. / El mar devuelve / los esqueletos reconstruidos; / cubiertos con dolor y cristales de arena.
La apertura del Festival se celebrará el sábado 16 de marzo a las 7:00 PM en el Teatro de la Universidad Interamericana, Recinto Metropolitano, abierta al público.
Atardece en la conciencia del día / y casi al caer dormidx / se escriben cartas en la mente. / Son selladas desde la camabuzón / para destinatarixs desconocidxs, / que ignoran esa carta / cohibida en el remitente.
La corriente / agarra los brazos / torciéndolos / mientras la mueca, / rellena de agua, / hace visible / la ausencia del aire. / La orilla sigue intacta. / El fondo revuelca su alfombra.
Al silenciar los retrovisores / la impresora publicó / en ambos lados del papel / su carta de renuncia / ennegreciendo militantemente / los espacios en blanco / que la vida no le devolvería.
Cada jueves de mahón y plataformas / la empleada número 8313 / perfuma su cartera / con hologramas de hombres castrados / y al finalizar su jornada laboral / los mastica en 8,313 bocados / de camino al ponchador.
La anorexia del entretenimiento / es fieltro de hueca constitución / una deuda sin intérprete / que festeja las caries del consumismo / y enaltece la irracionalidad / con el chanchullo de likes y followers
en el instante previo de emprender vuelo / y volar hacía el puente grito, puente lucha, / con la cabeza en alto, como se alza la paz, / rompes ese callejón de los tormentos / ella es una de tantas, lo sabes…, pero viva.
Aquí están los trenes infinitos, / imaginan la aparición del trueno en los grises pájaros del sur, / abrazan tu barca encallada en la costa / contemplan la cabeza de un hombre como tintero de libertad.
Todos somos la frontera / esa línea clara donde arde el blasón / entre las cenizas fundacionales, / el ejército victorioso que alcanza el triunfo / entregándose al fondo del dolor, / el ejército vencido en el presente / que se encierra en una promesa de futuro.