Luego de 115 años como colonia y a 61 años del ELA, EEUU controla comercio, inmigración, correo, aduanas, espacio aéreo y costas, comunicaciones, seguridad, y nuestra entrada y salida del país.
Quiero dejar constancia de otro final más, el final de Puerto Rico. Un final inconcluso, si me lo permiten, porque no ha ocurrido todavía. Puede que nunca ocurra, o que solo sea una muerte parcial.
Nuestro modo de vida no es determinado sólo por la hegemonía del capital, el gobierno americano y las clases dominantes criollas, sino por la evolución histórica más allá de la gestión del PNP o Fortuño.