Entre banderas rojas y silencios patriarcales: la prensa obrera radical en Puerto Rico (1920–1921)
En 1920, en Bayamón, nació El Comunista, un semanario que fue mucho más que una publicación: un grito de rebelión en un país hundido en…
En 1920, en Bayamón, nació El Comunista, un semanario que fue mucho más que una publicación: un grito de rebelión en un país hundido en…
Federico García Lorca, en aquella alocución de 1931 en Fuente Vaqueros, no estaba hablando solo de libros y cultura. Estaba encendiendo una mecha. Decía que la cultura, en manos de cualquiera, era una barricada. “No solo de pan vive el hombre”, proclamaba, y en ese grito estaba la esencia de su mensaje: la cultura no es un lujo, es un derecho, un salvavidas en tiempos oscuros. Si hoy, casi un siglo después, un gobierno neofascista toma las riendas de Estados Unidos, es porque la cultura ha sido despreciada, arrinconada hasta el olvido. Lorca lo sabía: sin cultura, el ser humano no es más que un engranaje obediente, dócil. En tiempos como estos, defender la palabra no sólo es una cuestión de honor, es un acto de supervivencia.
En su discurso de inauguración de la biblioteca de Fuente Vaqueros, Federico García Lorca expresa su gratitud y amor por su tierra natal. Elogia las cualidades únicas de su pueblo y su gente, destacando su espíritu alegre y artístico. Lorca subraya la importancia de la cultura y los libros como bienes esenciales para la vida humana, afirmando que estos deben ser tan accesibles como el pan. Señala que la cultura es resistencia contra la ignorancia y el conformismo, e insta a la comunidad a preservar y promover el conocimiento. La biblioteca, según Lorca, debe servir como un refugio para la mente, una luz de sabiduría y una herramienta de liberación para todos los habitantes.
I. Introducción En este breve trabajo explicito la relación entre transmodernidad y epistemologías otras. Argumento que la pluriversalidad es un componente esencial en la construcción de la transmodernidad. Esta pluriversalidad…