Para rellenar el hueco del origen, de dios, solo un signo: Alejandra (4)
Pizarnik a través de Correspondencia: El Arte Poético como Colección Franqui examina la correspondencia de Pizarnik como una colección de arte, donde la poeta…
Pizarnik a través de Correspondencia: El Arte Poético como Colección Franqui examina la correspondencia de Pizarnik como una colección de arte, donde la poeta…
Alejandra Pizarnik construía su correspondencia con su amante como si fuera una ensambladora, utilizando tarjetas que organizaban un sentido totalizante. A través de la repetición de nombres y tréboles, creaba un espejo par que dividía la hoja rectangular del cartón. En sus cartas, citaba a Rimbaud y retomaba a Mallarmé, refiriéndose a la poesía como una partitura musical matemática. En "Reminiscencias," poetizaba los números, insistiendo en su sustrato numérico. Mariana Di Ció, que recopiló su correspondencia, destaca su enfoque en el cuerpo y la lengua como herramientas tenaces. Pizarnik, marcada por la muerte del "yo" poético, refleja la esencia trágicamente moderna de la carencia. Su obra, independiente de la realidad, revela su angustia frente a la forma y la escritura como un abrazo matemático. Este texto conecta con la discusión anterior sobre la obra de Alejandra Pizarnik, destacando su enfoque en el lenguaje, la matemática y la búsqueda constante de significado en su correspondencia y poesía. La referencia a Rimbaud y Mallarmé subraya su conexión con la tradición poética y la modernidad. Pizarnik, al escribir con el cuerpo, crea un universo poético independiente de la realidad, explorando la esencia trágica de la carencia en la era moderna. La conexión entre la correspondencia y la poesía revela la coherencia de su enfoque a lo largo de diferentes formas de expresión.
En los años 60 en París, Alejandra Pizarnik dialoga con las corrientes teóricas de su tiempo, fusionando estructuras, desafiando la lógica binaria occidental y revelando la impotencia de la palabra. En esta parte del escrito el texto conecta con la influencia de Mallarmé y Barthes en su poesía, explorando la certeza de que la palabra poética, erigida por Mallarmé como creadora, desaparece y con ella, también se desdibuja la identidad de Alejandra. Su obra, enraizada en surrealismos, existencialismo y neobarroco, escapa a etiquetas, explorando la muerte, el deseo y la creación poética como acto esencialmente barroco.
Este primer texto explora la influencia de las teorías literarias de Stéphane Mallarmé y Roland Barthes en la obra de la poeta argentina Alejandra Pizarnik. Barthes, en la década de 1960, proclamó la muerte del autor y abogó por la autonomía del texto, liberándolo de las interpretaciones basadas en la biografía del escritor. Pizarnik, considerada la última poeta maldita, fusiona elementos surrealistas, existencialistas y neobarrocos en su poesía, explorando la inexistencia, la concavidad del ser y la inarmonía. Su escritura, aunque arraigada en el neobarroco, revela conexiones con las teorías estructuralistas de Barthes y el desdoblamiento de significados.