Tengo la certeza absoluta de que el objetivo único de esta redada contra la prostitución, tanto de policías y cámaras, es la vergüenza. Una vergüenza anclada en el miedo y la demonización.
La periodista mexicana Lydia Cacho recorrió diferentes puntos clave de compra y venta de mujeres en el mundo y desentraña cada uno de los engranajes y actores de este crimen organizado.