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Escribo desde la IUPI


No había entrado en el Recinto de Río Piedras desde la ocupación policial. Me incomodaba enfrentarme a esa “medida de seguridad” para proteger el lugar de los estudiantes huelguistas que se manifiestan buscando alternativas a la cuota de $800 establecida por la Administración para paliar el déficit económico de la institución.

Hoy, tuve que hacerlo. Necesitaba llevar un documento al Departamento de Estudiantes Graduados y decidí darme una vuelta por las diferentes facultades. Lo primero que un agente me pide para entrar: identificación con foto. Pregunto si quiere la de estudiante o cualquiera le sirve, así que finalmente le enseño cualquier tarjeta (creo que podría haberle dado la de los puntos de Subway y no se hubiese enterado) y procedo a entrar, no sin antes darme cuenta que a otra persona que pasó a mi lado no le pidieron nada por verse mayor que yo (bueno para mi autoestima, “sigo pareciendo estudiante”, incongruente para la regularidad del proceso).

Lo que me encuentro: una universidad desierta, como si se hubiera parado el tiempo. Parecía que el apocalipsis hubiese llegado y que, al dar la vuelta a la próxima esquina, me encontraría con un zombie hambriento apoyado en una de las fuentes o esperando en un pupitre un pedazo de carne viva. Pero no tenía miedo, la seguridad estaba ahí para mí, ya que los únicos seres que me encontraba eran changos buscando en los restos del merendero de sociales y policías – tanto con uniforme como de civiles – buscando también comida como los únicos clientes en el merendero de sociales (changos al fin y al cabo…) y exhibiendo sus grandes armas amenazadoras contra nosotros, estudiantes criminales por defender el derecho a una educación pública de calidad.

Pero ironías aparte, no se comprende el dolor que uno siente, la tristeza que inspira y las emociones que supone tener que entrar en un Recinto que recuerdo como mi casa, el lugar donde se me iban las horas corriendo de un lado al otro, investigando, enriqueciéndome, regalándome amigos. En la IUPI uno siempre tiene algo que hacer, uno nunca está sólo, es el lugar que siempre estaba vivo, lleno de actividades diversas, de prepas sin saber hacia dónde ir, de locos de colores paseando por Humanidades. Creo que hasta echo de menos ver a los del Círculo de Oración que predicaban en los caminos para erradicar el aborto y oraban debajo de las escaleras con una concentración exquisita.

A pesar de la rabia que supone todo esto, decidí continuar mi ruta y llevar los papeles donde debía para después pasar por mi departamento a informar de que

1) sigo vivo

2) pagué la primera parte de la cuota por aquello de no perder mi visado

Cuando llego al DEGI (oficina de Estudios Graduados), un policía custodia el edificio y me sonríe, como disculpándose por su presencia y saludando en son de paz. Se nota que él tampoco quiere estar ahí mientras alcanzamos en Puerto Rico los casi 100 crímenes en el primer mes del año (aunque eso es idealizarlo, tal vez sólo quiere huir a su patrulla con aire acondicionado y comer donas, a lo cliché).

Mientras continúo haciendo fotos por el Recinto y anotando pensamientos para escribir lo que ahora mismo te estás leyendo, decido dirigirme al Palito de Drama. Entre máquinas de comida vacías y pupitres sacados de las aulas, llego a sentarme al lugar en el que se me iban las tardes queriendo arreglar el mundo con otros compañeros, jugando a ser políticos y con las ideas claras sobre lo que era teatro y lo que no. Echo de menos esas horas de conversaciones académicas, inteligentes unas veces y banales y superfluas otras. Porque señores, la Universidad es eso: un foro, un intercambio de ideas, un lugar en el que enseñar y aprender en ambas direcciones y no sólo dentro del aula. Es el espacio en el que uno se convierte en adulto, en el que vives la burbuja de la Academia para después enfrentarte a la burbuja del Mercado Laboral (si lo hay cuando terminas…).

Después de descansar un rato, abrí mi ordenador y me puse a escribir estas palabras, pero no pude terminarlas dentro del Recinto por la injusticia que me tocó ver con mis propios ojos. Un agente llegó con su patrulla y le pidió a un compañero que estaba cerca su identificación. En un momento pensé que venía a decirme que no me podía quedar estudiando o escribiendo sobre la situación allí, pero mi compañero le entretuvo demasiado: el agente le preguntó qué llevaba en la mochila y él le contesto que si lo quería saber o era sospechoso de algo, que le registrara.

El agente se fue y el compañero, del que no diré nombre, se acercó, me saludó y me dijo: “Si quiere saber qué hay en la bolsa que me registre”. Minutos después llegó el mismo agente con otro más en una patrulla, le alejaron de donde yo estaba, le hicieron aspavientos amenazantes y le registraron la mochila, donde encontraron un peligroso recipiente con arroz y habichuelas (la historia más puertorriqueña no podía ser). Acto seguido, le metieron en la patrulla y se lo llevaron. No sé de qué le acusaron, no sé porque se lo llevaron. Lo único que puedo decir es que NO hizo nada, que la actitud de la policía fue como de una dictadura militar en la que si uno no hace lo que te dicen te llevan a un maizal y te ejecutan (gracias por presentarme a Trujillo, Junot).

Desgraciadamente, me niego a exponerme una vez más a esta situación. ¿Qué pasaría si a mí, como estudiante internacional, me buscan cargos por escribir este artículo en el Recinto en el que estudio? ¿Cómo puedo llamar a esta represión con la que nos tratan a personas que lo único que queremos es terminar nuestra formación y que, con mucha menos edad que ellos, estamos mucho más capacitados que ellos para todo?

Quizá es ridículo que le dedique tiempo a escribir esto, a compartir con vosotros mi primera y última experiencia en un Recinto sitiado en lugar de completar las páginas de mi tesis. Pero no tengo otra forma de protesta, no puedo exponerme a un arresto, y es hora de que pensemos que lo nuestro no siempre es lo más importante, sino lo de todos.

* Desde Facebook, el autor autorizó su reproducción en cualquier lado… gracias!

  • Emely

    Rafa no pierdas el tiempo con las turbas…

  • Gracias a todos por sus reacciones. Son muy importantes, tanto a favor como en contra de lo que escribí. Les invito a seguir mi blog: druidarent.blogspot.com

  • Luis Cifer

    Cuando las acciones tomadas por los estudiantes no han seguido los caminos apropiados tomando las armas y violencia para su protesta. Estos son los resultados. Más lamentable es el efecto que esta violencia ha tenido en el camino educativo de otros estudiantes. Por lo demás es hora de que los estudiantes de la UPR entiendan que la educación CUESTA $$$$ (los dos doctorados en mi hogar costaron más de 300-mil) Quizás así la aprecien. Esto es lamentable pero las acciones descontroladas de los estudiantes causaron este problema. Mucho aguanto el gobierno y la universidad con los delincuentes que estaban abusando los derechos civiles y percudiendo el alma de la Universidad. ¡QUE PAGUEN!¡

  • Bueno, empecemos.

    ¿La tarjeta de Subway en PR tiene foto? Me parece indicaste que te pidieron tarjeta con foto.

    ¿Changos le llamas a la Policía? ¿Entiendes tu racismo? ¿Sabes que los changos son negros y siempre ha sido una forma de llamarnos así a los no-blancos en PR? (En donde ‘no hay’ racismo, pero tenemos 27 palabras para indicar tu color de piel).

    …defender el derecho a una educación pública de calidad. Primero, la Universidad no es un derecho. De 1 a 12 si, como esta definida en la constitución (con c minúscula, es la del ELA, también conocida como el papel de toilet de muñoz (también con minúscula). En PR, Colonia de EEUU, los derechos se definen en el papel de toilet, ó en las 10 primeras enmiendas a la Constitución (con C mayúscula, la Federal).

    Imagino como buen ‘internacionalista’, defines lo que te de la gana como derecho. Pero tu analfabetismo legal es irrelevante. Boicotea todo lo que quieras, no estas en huelga, ni te quitaron un derecho.

    ¿Encuentras tu justo, que como estudiante int’l pagues lo mismo que un Boricua? ¿Tus papas pagaron impuestos en PR por 18 años (o más) antes de que tú fueras a estudiar a PR? ¿Ves lo ridículo de tu posición?

    Te DAN DE LIMOSNA con la misma matricula que la de aquellos cuyos padres pagan $800 MM al año de impuestos (mas mis $300+ MM Federales) para pagar este lechoncito de Universidad, ¡y tu ves como injusto que te cobremos $800 extra!

    Buena suerte…

    • Bea

      Ay, Buho, veo que te mudaste por falta de contrarios. Bien por ti.

      Veamos: argumento ad hominem. No hay nada que puedas debatir en este articulo fuera, tal vez, la comparacion de los changos con los policias. Por lo tanto acusas al escritor de racista y te pones xenofobico con el al cuestionarle su derecho a estudiar en la UPR pagada con las contribuciones de su bolsillo.

      Si, ya se que le cuestionaste el pago de los $800. Pero, Buho, no sabes que los estudiantes extranjeros PAGAN MAS que los de aqui? Lo se porque mi marido es extranjero y estudia en la UPR.
      Como alegas que el chico paga menos? Donde lo dice en el escrito? y eso, ?que tiene que ver con lo que cuenta que le pasa al estudiante que se llevaron los policias?

      Porque de eso no hablas, claro, eso ni lo mencionas, ves. Eso, te parece correcto? Desde cuando aca es ilegal negarse a un cateo sin causa? Y si en el cateo (ilegal) no encuentran nada todavia lo pueden detener, en serio?

      En cuanto a lo de chango: En mis varias decadas de vida muy pocas veces he escuchado esa comparacion aqui. Debe ser porque soy de la loza. Las veces que la he escuchado es fuera de la ciudad.

      Los changos, Buho, son como los cuervos, aves de rapinha, “scavengers”. Y los uniformes de los policias estatales son negros como los changos. Cualquiera que lea el texto sin buscar bulla entiende la referencia de los changos, la agresividad y los uniformes negros, porque la racial no tiene ningun sentido.

      Cual seria la comparacion? Que los policias son negros? Y porque esto vendria a colacion? Cual es el mensaje, la critica, el sentido de decir que son negros? Porque, ves, si la comparacion es con aves agresivas de rapinha si tiene sentido. Los policias son agresivos y crueles como los changos: eso tiene sentido metaforico. Los policias son como los negros…. ? que, inferiores? eso? O es que tu relacionas a los negros con ciertos aspectos despectivos? (No estaras proyectando?)

      Pero claro, entiendo que no entiendas las sutilezas de las imagenes retoricas.

      Y entiendo que no encuentras nada mas que decir. Por que no hablas sobre los meritos de la dentencion del estudiante con mochila? A ver, ya que sabes tanto de leyes.

      Por ultimo, en ninguna universidad que haya estado, ni aqui (digo, hasta hoy) ni en Estados Unidos, ni en Europa me han pedido jamas una identificacion para entrar a ella, a solo visitarla. Ni en la Sorbona, ni en la Complutense, ni en Princeton, ni en Columbia ni en NYU, ni en la de Chicago, etc, etc.

      Ahora, si me acuerdo de los cuentos que me hacian mis padres de la Espanha de Franco. Alli, el que no presentara carnet de indentidad rapidito lo arrestaba, sin preguntas ni miramientos.

      Buho, vete a pajarear a otro lado y vuelve cuando tengas algo inteligente que decir.

      • Bea

        y me perdonan las faltas ortorgraficas pero mi compu es de teclado ingles y el Buho no vale mi tiempo de pasar esto a Word y editarlo. No es para tanto tampoco.

      • Bea:

        Gracias por explicarle a Buho cosas básicas como que los extranjeros pagamos mucho más caro el crédito en la UPR y que soy muchas cosas menos racista. Me disculpo si ofendí a alguien, pero creo que en mi escrito queda claro que el recurso literario que utilizo al comparar changos y policías no tiene nada que ver con el color de piel (hasta podría decir que yo soy más oscuro que la mayoría de los que vi). Un saludo

        • Rafa, te pidieron los mismo $800, o es que alguno de nosotros no entiende ni Ingles ni Espaniol? “Isn’t $800 the same as $800?”

          • Son exactamente los mismos $800 de la cuota especial, en inglés o en español. Pero mi educación en la UPR me cuesta más porque yo no sólo pago cuota, sino también los créditos. Eso hace que mis estudios sean más caros todos los semestres que para los ciudadanos estadounidenses (no sólo los boricuas). Un saludo

    • Bueno, continuemos.

      Antes que nada, quiero agradecer el tiempo que has dedicado a leer mi reflexión y compartir tu parecer al respecto. Realmente llevo un par de días esperando una reacción en contra, ya que por suerte, los cientos de mensajes que he recibido, los comentarios de la gente y la forma en la que la nota se ha expandido por foros, redes sociales y publicaciones electrónicas me demuestra que son más los que piensan como yo, que los que piensan como tú. Tal vez por eso me apetezca mucho más entrar en un diálogo contigo sobre la misma que con las otras personas anónimas que se han comunicado conmigo. Creo que nos podemos enriquecer juntos.

      Buho, tienes toda la razón del mundo: la tarjeta de Subway no tiene foto. De hecho la mía no tiene casi ni el logo… La llevo en la cartera y no parecen hacerlas de muy buena calidad (o yo soy un desastre), por lo que la tengo despintada y casi rota. Imagínate entonces la ironía de mi comentario “creo que podría haberle dado la de los puntos de Subway y no se hubiese enterado”, haciendo referencia a la ridiculez del proceso, como si por llevar identificación uno fuera más o menos peligroso y expresando que a otras personas no se la piden, por lo que el propio policía ni lo hacía con interés o fijándose en la imagen. Lamento tener que explicártelo, pierde su gracia si no lo entiendes a la primera.

      Sé perfectamente el color de los changos, aunque no me queda claro qué tiene que ver que sean negros con mi comparación. Yo también he sufrido sus ataques, me han quitado comida al ir a buscar una servilleta o han intentado picarme al buscar un carro de la compra en Sams. Ante ellos, españoles, puertorriqueños o ciudadanos del mundo, blancos, negros, rojos, o amarillos, somos iguales. Como ante mis ojos. Creo que me pueden criticar por muchas cosas, pero no por racista. Soy inmigrante, homosexual y artista (por aquello de etiquetarme, aunque no me gusta, para que puedas imaginar mi perfil). Creeme, si hay alguien abierto de mente y con ideales de igualdad, soy yo. Mi comparación se refiere más bien a la forma en la que perdían sus horas comiendo en el merendero como únicos clientes de un lugar desierto, mientras en Puerto Rico murieron 110 personas en el primer mes del 2010. No sé a ti, pero a mi me aterra. Cualquiera de nosotros podemos ser el 111 del 2011 (irónico, ¿no?). En cualquier caso, más adelante hago referencia a otro policía que me saludó amablemente y cuya impresión de bonachón no tenía nada que ver con el resto. Tal vez me equivoque, tal vez no. En cualquier caso, me disculpo por cualquier ofensa o malentendido que los lectores hayan podido tener en cuanto a mi posible xenofobia. Creo firmemente que en la Policía de Puerto Rico, como cualquier otro cuerpo de seguridad de cualquier país, debe haber de todo. La mayoría son empleados que cumplen órdenes. Pero debo ser sincero: no me gusta su autoritarismo, no me gusta cómo algunos abusan de su poder, no me dan seguridad cuando les veo bajarse de una patrulla con alguien de la Guardia Nacional con un arma más grande que la mesa en la que como. Un pueblo cuya presencia policial es tan elevada debe plantearse si da seguridad o demuestra inestabilidad social y falta de carisma gubernamental. Ahí te lo dejo para que le des vueltas (siempre con el número 110 en la mente).

      Vayamos ahora a la diferencia entre lo que es LEGAL, y lo que es DERECHO. Me alegra que sepas tanto de las leyes que se escriben en tu constitución (con c minúscula) y tu Constitutición (con C mayúsculas), ya que de las leyes que rigen la Universidad de Puerto Rico sabes poco. Todo estudiante internacional paga el crédito a un precio muy superior al que paga un ciudadano estadounidense, sea cual sea su nacionalidad (espero no tener que venir de fuera para tener que explicarte esto). Curiosamente es algo que cuando ustedes van a educarse a España o a muchos otros paises con educación pública, no les pasa. Y me alegro, porque tanto yo como la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en su artículo 26, pensamos que: “Toda persona tiene derecho a la educación. (…) El acceso a los estudios superiores será igual para todos, en función de los méritos respectivos”. Lo siento, pero prefiero creer en los derechos defendidos en la mencionada Declaración que en cualquiera de tus dos (C/c)onstituciones.

      En cualquier caso, puedo estar tranquilo con pagar más que un Boricua, como he hecho durante tres años, porque, como tú dices, mis papas no pagaron impuestos aquí. El mundo se rige por esas normas y tampoco me voy a poner idealista hablando de una comunidad sin fronteras. Sin embargo, de los miles de dólares que he gastado en este tiempo aquí, contribuyo con mi consumo, con la gente que ha venido a visitarme y que han sido turistas, con el 7% de IVU de todo lo que pago, con los cientos de personas que me quieren aqui y para los que soy importante, con los estudiantes a los que educo, además del enriquecimiento cultural que supone para cualquier país recibir gente diferente. No vengo a oponerme al sistema, pero si veo algo injusto estoy en mi derecho de expresarlo públicamente y compartirlo. Créeme, amo esta tierra tanto como a la mía. Será por algo. Y estoy seguro de que un pueblo que ha vivido y vive en la eterna Diáspora puede entenderme. Ser extranjero no me deja al margen de lo que pasa en la sociedad en la que vivo.

      Para terminar, en algo estamos de acuerdo: en el “lechoncito” de Universidad. El malgasto de fondos, la absurda administración, las increibles dietas y salarios de algunos, las decisiones erroneas y la politización de los puestos no la deben pagar los estudiantes con cuotas especiales que no se encontraban ahí presentes cuando empezaron sus carreras.

      Espero que ahora puedas entender algo mejor lo que sentí necesario compartir en mi primera nota. Y te recomiendo que termines de leerla: al final hay un arresto del que no me has dicho nada.

      Un saludo

  • César A. Salgado

    Gracias por la sensibilidad y la valentía de este “posting.” ¿Sobre qué tema escribes tu tesis, Rafa?

    • Saludos amigo:

      Mi tesis en Literatura Comparada y explora los aspectos dramáticos de la teoría de Bertolt Brecht aplicados en el cine contemporaneo, principalmente en la película Dogville de Lars Von Trier. Puedes seguir mi blog que está “naciendo”: druidarent.blogspot.com Aquí a la orden!

      Un abrazo

  • Mara Negrón

    Gracias por tus anotaciones.

  • Marithelma Costa

    Excelente
    Muchas gracias