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La literatura electrónica en tiempos del necrocapitalismo


eva vazquez

Cuando vivimos en tiempos en que la luchas políticas y sociales principales se dan alrededor del rol del gobierno en controlar, desregular, o facilitar el capitalismo desmedido, el arte comienza a reflejar estos choques. Vivimos una era en que la banca y compañías multinacionales ponen en riesgo nuestra salud, seguridad y ambiente con el fin de maximizar sus ganancias y lo hacen utilizando algoritmos y computadoras que operan a una velocidad y nivel de abstracción que facilita el necrocapitalismo. Es mucho más difícil negarle servicios de salud a una persona que padece frente a tí que crear un algoritmo que cuantifica el riesgo y costo de brindar medicamentos y servicios de salud a grupos demográficos y niega cobertura a personas con ciertas condiciones preexistentes de salud. Es más fácil buscar una ecuación por la cual puedes cuantificar la supuesta costo-eficiencia de unidades dentro de una universidad que pensar en el impacto social menos cuantificable que proveen. Considerando este panorama contemporáneo de computación, redes digitales, capitalismo y política ¿cómo podemos utilizar estas herramientas digitales para crear arte y hacer activismo que expone sus tácticas?

Un ejemplo de activismo digital de cuando la Web era joven es el caso de la campaña publicitaria Nike ID en el 2001 y la controversia creada con la misma. La compañía multinacional Nike lanzó una campaña que utilizaba las redes digitales para que sus clientes pudieran ordenar zapatos personalizados a través de su página Web.

En la mayoría de los casos, esto hubiera sido un uso inocente de las nuevas funcionalidades que facilitan las redes digitales. Pero Jonah Peretti, entonces un estudiante graduado en MIT, utilizó la página para ordenar unos zapatos personalizados con la palabra “sweatshop” para resaltar sus prácticas de explotación de trabajadores en países con pocas leyes de protección laboral. Al Nike negar la petición en una serie de mensajes con él por correo electrónico, Peretti circuló la conversación volviéndola viral. Este activismo digital atrajo la atención de los medios masivos tradicionales y logró concientizar a mucha gente acerca de estas prácticas de explotación laboral de Nike. Puede leer más al respecto en este artículo por Peretti para una lección acerca del poder que las redes digitales otorgan a individuos unidos por una causa– aún antes de la creación de redes sociales– y todo catalizado por el uso táctico de una palabra. El plantar la palabra “sweatshop” dentro de la maquinaria digital de la campaña NIKE iD es un acto análogo a cuando los trabajadores lanzaban sus sabots (zapatos de madera) dentro de la maquinaria de las fábricas en que trabajaban durante la revolución industrial (el nacimiento de la palabra sabotaje). El uso tan poderosamente táctico y autorreflexivo de una palabra cumple con lo que Jacobson llamó la función poética del lenguaje, y puesto en un contexto cibernético, me invita a considerar este acto como un poema digital.

Una obra activista reciente (2013) que utiliza las redes para denunciar el necrocapitalismo en México es “El 27” por Eugenio Tisselli. Creada y lanzada en el vigésimo aniversario del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN, NAFTA en inglés), esta obra expone el daño que ha causado este tratado neoliberalista en México a través de algoritmos atados a la bolsa de valores. La obra toma el artículo 27 de la constitución mexicana— el cual define el uso de los recursos naturales de la nación y fue modificada para permitir su uso por compañías multinacionales– y traduce una porción automáticamente al inglés cada vez que el New York Stock Exchange (^NYE) cierra con un valor porcentual positivo.

El acto de transformar este texto a través de un algoritmo que responde a datos reales de la bolsa de valores, muestra cómo el progreso económico de los Estados Unidos está vinculado a la deformación de los derechos y salud de México. En su ensayo “Política algorítmica” Tisselli explica cómo el gobierno mexicano, al firmar el tratado no solo le abrió las puertas para que las compañías multinacionales norteamericanas entraran a México, sino que al modificar el artículo 27 le puso una alfombra roja para que explotaran sus recursos naturales. Un ejemplo clave que cita es la extracción de más de 450 toneladas de oro en 20 años de TLCAN por compañías estadounidenses y canadienses (casi el triple de lo saqueado por 300 años de colonización española), utilizando métodos que devastan el medio ambiente y afectan la salud de las comunidades aledañas a cambio de 1% de las ganancias para México. Tisselli representa este acto simbólico al traducir porciones del artículo 27 automáticamente al inglés y al ponerlo en letra roja. El rojo nos recuerda no solo el acto de bienvenida, sino la violencia que se hace a los recursos naturales y a la salud de la ciudadanía mexicana a partir de este acto. Esta metáfora la extiende aún más en la versión impresa para exhibiciones.

Esta versión para exhibir es impactante al notar cuan deformado se ve el texto con gran parte en letras rojas. Peor aún, es presentado como un documento (parcialmente en la pared) y como una alfombra roja (parcialmente en el piso). Dudo mucho que las personas que encuentran esta obra en una galería se atreverían a pisar el documento, el cual es una representación verbal de la constitución de una nación– un documento con más peso que una bandera. Esto invita a la reflexión acerca de cómo la clase política está dispuesta a desvirtuar las leyes de un país en nombre del neoliberalismo y cuán rápidamente las corporaciones multinacionales gustosamente pisotean (simbólicamente) este documento con su lógica necrocapitalista.

Cuando se lee el código HTML de “El 27” se puede apreciar un detalle interesante: cada traducción está documentado no solo con la fecha de traducción, sino con la suma positiva del Índice Compuesto de la Bolsa de Valores de Nueva York. Esta documentación es importante como obra de protesta ya que está basada en datos y documentos reales. Al examinar los archivos en PHP y MySQL descargables en el Electronic Literature Collection, Volume 3 se puede corroborar la programación que accede los datos públicos de la bolsa de valores, archiva la información en la base de datos y genera el documento HTML que publica en la red.

Las dos obras reseñadas utilizan el poder del lenguaje en contextos digitales para comunicar ideas complejas y hacer activismo en las redes. Ambas nos muestran la lógica del necrocapitalismo, que incluye vidas y muertes humanas en las ecuaciones de ganancia y riesgo. Ambas nos hace reflexionar acerca de las leyes creadas por políticos que responden a intereses neoliberalistas y cómo exponen y subjugan a su ciudadanía a esta lógica perversa.

Según vemos la entrega y explotación de los recursos naturales y derechos humanos en otras partes del mundo, la crisis fiscal de Puerto Rico se está utilizando como justificación para este tipo de acto. Me gustaría ver obras de literatura electrónica que incorporen datos reales del impacto de la ley PROMESA en la democracia, economía y cuidadanía puertorriqueña. Puedo imaginar una adaptación de “El 27” que utiliza los recortes presupuestarios a la Universidad de Puerto Rico para transformar o borrar un porcentaje proporcional de la ley que creó la UPR o de su plan estratégico para que se vea claramente lo que se pierde al reducir su presupuesto en un 60%. Me gustaría ver expresiones artísticas diseñadas a sabotear la maquinaria económica del neoliberalismo. Sin importar el género (meme, bot, obra algorítmica, y otros) nos hace falta literatura electrónica activista diseñada para circular ampliamente en las redes digitales y calar hondo en las mentes y corazones de quienes la lean.

  • Francisco

    Excelente artículo. Me da herramientas para mis clases en una universidad privada.