Medio pan y un libro: la resistencia cultural en tiempos de neofascismo
Federico García Lorca, en aquella alocución de 1931 en Fuente Vaqueros, no estaba hablando solo de libros y cultura. Estaba encendiendo una mecha. Decía que…
Federico García Lorca, en aquella alocución de 1931 en Fuente Vaqueros, no estaba hablando solo de libros y cultura. Estaba encendiendo una mecha. Decía que…
El año 1973 dejó en Chile una cicatriz indeleble. Con Salvador Allende en la presidencia, el líder marxista elegido democráticamente que nos daría una lección política sobre lo que es el civismo y lo que toda sociedad puede llegar a alcanzar. El 11 de septiembre de aquél año fatídico, las fuerzas armadas hicieron un golpe de estado, marcando el inicio de un régimen militar bajo el general Augusto Pinochet. La icónica figura de Víctor Jara, cantautor y defensor de los derechos humanos, también cayó durante el golpe, torturado y asesinado en el Estadio Chile por el ejército. El régimen trajo represión, desapariciones, censura y neoliberalismo, pero la sociedad chilena resistió. Finalmente, la presión internacional contribuyó a la restauración de la democracia en 1990, aunque las heridas de aquellos eventos, incluida la muerte de Jara, perduran en la memoria de Chile. El cantautor nos dejó una última pieza que ahora podemos escuchar gracias a la ayuda de la inteligencia artificial, tal y como si nos la hubiera grabado ayer, justo para esta conmemoración.
El fascismo como doctrina surge posterior a la Primera Guerra Mundial y se distingue por la intensificación de opresiones. Los fascistas aspiran controlar e intervenir en el todo social, que va desde la esfera política hasta la cultural. También, se sumerge en cuestiones epistemológicas y morales. Esta doctrina no desaparece tras su derrota en la Segunda Guerra Mundial sino que se reformuló de acuerdo al nuevo mundo que surgió. El fascismo contemporáneo se encuentra en las actuales instituciones y con sus actores.