Curso corto remedial

Resumen: Ame más su idioma que su ideología y gozará de sensatez, buen gusto y simpatía.

Lorenzo Homar

a los des-informados y buscones
que por dudosas y fanáticas razones
se chingan el idioma sin condones

INTRODUCCIÓN

Bienvenidos:
concientizados y concientizadas,
feministas y feministos,
presidentos y presidentas,
residentas y residentos,
comerciantos y comerciantas,
periodistas y periodistos,
condóminos y condóminas,
capitalistas y capitalistos,
marxistos y marxistas,
anarquistas y anarquistos,
amantos y amantas,
miembras y miembros,
escritoros y escritoras,
juezas y juezos,
poetos y poetas,
artistas y artistos,
pornógrafos y pornógrafas,
etcéteras y etcéteros.

PRIMERA LECCIÓN

No confundir los géneros con los genitales.
Aunque en la cama el sexo femenino
abarque el masculino, en la gramática
el género masculino abarca el femenino.
Por lo tanto: “los amigos” incluye a “las amigas”,
“los maestros” a “las maestras”,
“los señores” a “las señoras”…
No hay ninguneo, ni ofensa, ni menosprecio.
Son convenciones, arbitrariedades
que alisan las jorobas del lenguaje
para mentar personas de iguales cualidades.

SEGUNDA LECCIÓN

Las palabras no tienen sexo.
Pero si usted insiste en la pornografía,
palabras que no terminen en “O”
(para usted, vocal-pene),
y palabras que no terminen en “A”
(para usted, vocal-vulva),
pueden causarle confusión y engaño.
Son palabras lisas como muñecas de antaño.
Son las que terminan en la asexuada,
en la indiferente, en la neutra vocal “E”.
Requieren maridarse con artículos
para encontrárselo o encontrársela
y así evitar vergüenzas y ridículos.
Con los artículos-falda “la” y “una”,
y los artículos-pantalón “el” y “uno”
le pone usted el genital correspondiente
a presidente, a comerciante, a residente,
a deambulante,
a delincuente,
y hasta a juez.
Alucinados hay que, mondos y lirondos,
dicen jueza y presidenta.
Pronto, igual de orondos,
dirán miembra y delincuenta,
deambulanta, comercianta y residenta.

TERCERA LECCIÓN

Hay palabras que confunden
como escocés en galana.
Van con falda y por debajo
como si fuera campana
tiene colgando un badajo:
“Feminista”, “artista” y “poeta”
dependen de sus artículos.
Decimos “el feminista”, no “el feministo”,
“el artista”, no “el artisto”,
“el poeta”, no “el poeto”.
¡Valgan, pues, los adminículos!

(Todavía no sé cuál fue la ofensa
que cometieron “actriz” y “poetisa”,
debió haber sido inmensa,
porque fueron borradas como tiza.)

CUARTA LECCIÓN

Lo anterior no agota el tema,
es sólo la introducción,
también una exhortación,
señora, a no ser cricona,
señor, a no ser huevón.

RESUMEN

Ame más su idioma que su ideología
y gozará de sensatez, buen gusto y simpatía.

Hjalmar Flax
Nació en Puerto Rico (1942). Estudió literatura en las universidades de Pennsylvania y Puerto Rico. Es juris doctor por esta última (1969) y ejerció la abogacía hasta 1998. Es autor de diez poemarios publicados. Los últimos tres, Abrazos partidos y otros poemas (2003); Contraocaso (2007) y Mientras tanto (2012), han sido premiados respectivamente por el Instituto de Literatura, el Instituto de Cultura y El Nuevo Día. ObraBreve 1969-poemarios-2007, publicado en 2009 por la Editorial de la UPR, agrupa los primeros nueve poemarios. Ha sido traducido al inglés, al rumano y al francés.

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Hjalmar Flax
Colaborador/a

Nació en Puerto Rico (1942). Estudió literatura en las universidades de Pennsylvania y Puerto Rico. Es juris doctor por esta última (1969) y ejerció la abogacía hasta 1998. Es autor de diez poemarios publicados. Los últimos tres, Abrazos partidos y otros poemas (2003); Contraocaso (2007) y Mientras tanto (2012), han sido premiados respectivamente por el Instituto de Literatura, el Instituto de Cultura y El Nuevo Día. ObraBreve 1969-poemarios-2007, publicado en 2009 por la Editorial de la UPR, agrupa los primeros nueve poemarios. Ha sido traducido al inglés, al rumano y al francés.

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