
cayetano ferrández
A mi abuelo
la modernidad
se le enredó en la boca.
A mi abuelo
el desarrollo urbano
le hizo un nudo en la garganta.
Miles de horas trabajó Papá Juan
en la planta cementera de Ferré.
Al jubilarse, pasó años
alimentándose con papayas
de la Plaza del Mercado de Río Piedras.
Con los años, Mami tuvo
que molerle viandas con leche
en una batidora.
El progreso de la isla
en casa se fue convirtiendo
en años de agonía.
El cáncer acabó
tumbándole los dientes,
comiéndole la encía,
tragando aquel esófago
que no podía tragar.
La lengua industrial
había industrializado
otra lengua.
Era un manos a la obra
de células malignas.
Al final, Mami le echaba
el puré de viandas
por un tubito de goma.
Con este poema
jamás voy a ganar
el premio de El Nuevo Día.

Escribe poesía y enseña español en Georgia Tech. Fue miembro de la mesa editorial de la revista literaria Hotel Abismo y también de la junta editorial de la revista La Habana elegante. Su poesía ha sido incluida en Red de voces: Poesía puertorriqueña contemporánea (Ed. Áurea María Sotomayor, Casa de las Américas, 2012) y en el número especial de la revista El sótano 00931 dedicado a la literatura de Puerto Rico y República Dominicana. Recibió el premio de poesía joven Olga Nolla, otorgado por El Nuevo Día en el año 2004, con poemas de su primer libro Rehén de otro reino (Editorial Tiempo Nuevo, 2008). Su poemario Campo minado obtuvo una mención de honor en ocasión del Premio Nacional de Poesía otorgado por el Instituto de Cultura Puertorriqueña en el año 2016. En el año 2020, volvió a recibir una mención honorífica como parte del Premio Nacional de Poesía otorgado por el Instituto de Cultura Puertorriqueña por su poemario La rareza del aire, el cual se plantea como una reflexión sobre los legados culturales en tiempos de la crisis de la deuda a partir de un diálogo con los pensadores presocráticos."