Más allá de las murallas de San Juan

Cartel de San Juan: Más allá de las murallas

[dropcap]C[/dropcap]omo es mi costumbre con toda película, no había leído nada sobre esta antes de verla. Lo primero que me ha llamado la atención, después de ser ese el caso, es la insistencia de algunos en llamar el documental, película. ¡Por supuesto que lo es! Todos los documentales filmados son películas. El que piense que un documental es de menos calidad que una película no ha visto los de Ken Burns, no sabe lo que es Nanook of the North, 1922, (a pesar de las controversias sobre el filme), no ha visto Paris is Burning (1990), March of the Penguins (2005) o Man on Wire (2009), o, recientemente, My Octopus Teacher (2020), entre muchas otras. Es posible que tampoco hayan visto el previo estupendo documental de la directora de este Mariem Pérez Riera, Rita Moreno: Just a Girl Who Decided to Go for It (2021). Pueden, sin embargo, haber visto muchas películas muy malas.

La directora ha juntado un grupo de personas de mucho talento para darle forma a un filme que recrea la historia de San Juan desde sus orígenes en Caparra (“La ciudad de Puerto Rico”), hasta el siglo en que vivimos. La dirección de fotografía principal fue de Santiago Benet Marí. Lo menciono primero porque la belleza de las tomas es cónsona con la belleza de la ciudad y sus alrededores y no nos traiciona la imagen que existe en nuestra imaginación en ningún momento. Además, hay escenas de acción orquestadas por la directora y él que no tiene que envidiarle nada a expertos en escenas de batallas (Richard Attenborough me viene a la mente). Sin duda, como suele ser para escenas de ese tipo, Carlos Aponte el editor jefe, muestra su destreza al hacernos ver los ataques llenos de un dinamismo que los proyecta como si fueran reales.

A través de todo el documental la calidad del trabajo de los directores de arte (Ren Blanco) y de vestuario (Suzanne Krim) se hacen evidente. El atuendo de Juan Ponce de León casi me hizo transportarme (con algunos duros) a la época y comprarme uno. La mezcla de imágenes del pasado, los segmentos de películas de piratas y la recreación de las flotas de distintas épocas (desde la inglesa, holandesa, española hasta la norteamericana) son una maravilla que abundan a que haya una integración sin costuras entre la acción y la narración. En estos casos, las animaciones y efectos especiales fueron diseñados por Render Room, mientras que las gráficas y el colorido estuvieron a cargo de Fernando Rodríguez y la compañía Dyad. Además, las recreaciones de edificaciones históricas en 3D fueron creadas por Orlando Díaz. Todas estas intervenciones le añaden a la película una fuerza pertinente a la narrativa de los expertos. Los detalles son impresionantes: cuando se hace referencia a la flota holandesa, en la pantalla vemos un cuadro de Willem van de Velde.

Ayuda enormemente al dinamismo del documental que el guion de Jorge González y Kisha Tikina Burgos nos concentra en los hechos históricos, pero alternando la acción con la narrativa de un grupo magnífico de conocedores de los temas, que incluye historiadores, sociólogos, y periodistas tales como: Francisco Moscoso, Libia González, Pedro Reina Pérez, Aida Belén Rivera, Andy Rivera, Lester Iván Nurse Allende, Ángel “Chuco” Quintero, y Jorge Rodríguez Beruff. La investigación inicial estuvo a cargo del historiador Martín Cruz Santos.

El documental cuenta con la presencia de ese nuevo astro boricua, Ismael Cruz Córdova que es el gran narrador: a veces presente, no importa la época, y a veces en off. Cruz Córdova hace lo que muchos debieran hacer: se pasa tomando notas de los que dicen los especialistas. Casi siempre está muy serio, hace preguntas y oye lo que le contestan y, en un momento especial, en el que se está hablando de las clasificaciones de las mezclas de razas en esas épocas, se reconoce en una y se sonríe, adrede, pero con recato.

Tengo entendido que la idea de hacer el documental (hace poco San Juan cumplió sus 500 años) fue de Ignacio Álvarez, presidente y principal oficial ejecutivo de Popular, Inc. Al principio del filme se hace una advertencia de que las opiniones no son necesariamente de… etc. A pesar de eso, no se ocultó a los que ayudaron a hacer a San Juan la ciudad que es y cómo desarrolló su unicidad en este lado del Atlántico. Nuestros próceres están casi todos ahí, nombrados o presentes en fotos. Ver a la gran alcaldesa Felisa Rincón de Gauiter y su gesta de los aviones que trajeron nieve al Sixto Escobar, al área del Normandie y el Escambrón, me recordaron mi niñez, y que esa área no debe de ser ultrajada por ambiciones codiciosas de gente que no sabe ni les interesa nuestra historia.

La construcción de la película tiene grandes cualidades artísticas, pero también lucen en ella sus características pedagógicas. La narrativa se va ajustando al paso de los años y los siglos, lo que hace de la película un instrumento educativo no solo para estudiantes jóvenes, sino para toda aquella persona que desee saber sobre nuestro pasado y cómo se fue desarrollando San Juan a través del tiempo. Eso sí, volviendo al tema de la definición de documental, lo que sí no es, es un libro de historia. Como verán, a veces se dan opiniones. Y no se puede hablar de todo, ni presentarlo todo.

No puedo dejar de mencionar la banda sonora que estuvo a cargo de Luis Amed Irizarry y Omar Silva de Pasillo Sonoro. Nuestra música y sus orígenes africanos son parte integral de nuestras vidas y nuestra cultura. No se pierdan esta joya que deben ver todos los puertorriqueños donde quiera que se encuentren.

Manuel Martínez Maldonado
Nació en Yauco, Puerto Rico. Fue crítico de cine de Caribbean Business, El Reportero, y El Mundo en San Juan de 1978 a 1989, Sus poemas y ensayos han aparecido en Yunque, Revista de la Universidad de Puerto Rico, Caribán, Mairena, Pharos, Linden Lane, Resonancias, la Revista del Instituto de Cultura Puertorriqueña, y Hotel Abismo Primer premio de poesía José Gautier Benítez de la Facultad de Estudios Generales en 1955; primera mención de poesía en el Festival de Navidad del Ateneo de Puerto Rico en 1956 y 1982. Autor de los poemarios La Voz Sostenida (Mairena), 1984; Palm Beach Blues (Editorial Cultural), 1985; Por Amor al Arte (Playor),1989; y Hotel María, 1999, finalista del Premio Gastón Baquero (Verbum, Madrid); Novela de Mediodía, 2003 (Editorial Cultural/ Verbum). Es autor de las novelas, Isla Verde o el Chevy Azul (Verbum) 1999; El Vuelo del Dragón (Terranova) 2012; Del color de la muerte (Publicaciones Gaviota) 2014; Solo la muerte tiene permanencia (Verbum) 2014. Es Premio Nacional de Novela 2013 del Instituto de Cultura Puertorriqueña por El imperialista ausente (2014).