Entre la muerte y el performance: notas sobre ‘El Muerto Parao’
El muerto parao de Luis Javier Cintrón-Gutiérrez propone una lectura etnográfica y sociológica de los velorios exóticos en Puerto Rico como expresiones complejas de marginalidad,…
El muerto parao de Luis Javier Cintrón-Gutiérrez propone una lectura etnográfica y sociológica de los velorios exóticos en Puerto Rico como expresiones complejas de marginalidad,…
Este texto es una invitación a leer con los oídos y pensar con las vísceras. En un adelanto de su segundo tomo sobre la sentisapiencia, Juan José Vélez Peña nos lanza al ojo del huracán caribeño: la salsa no como género, sino como latido colectivo. El ensayo, tan riguroso como poético, articula la noción de sentipensar—ese pensar con el corazón—desde Orlando Fals Borda hasta Nueva York, pasando por Cuba y Puerto Rico. El son y la salsa emergen como dispositivos culturales vivos, rizomáticos, capaces de resistir narrativas teleológicas. Este libro no es solo teoría; es ritmo encarnado que baila entre lo académico y lo popular, en busca de una identidad que no se impone, sino que se escucha.
El autor Juan Otero Garabís nos lleva a un viaje nostálgico en las guaguas pisicorre, vehículos esenciales en su formación juvenil y literaria. Desde Bayamón hasta Río Piedras, entre discos, libros y calor compartido con desconocidos, comienza su amor por la obra de Luis Rafael Sánchez. A través de reflexiones sobre la diáspora, la crítica literaria y el estancamiento social, Otero Garabís dibuja un Puerto Rico atrapado entre la colonialidad y la identidad cultural. Entre atascos metafóricos y reales, evoca un análisis profundo de la historia puertorriqueña, donde los personajes, como los pasajeros, parecen avanzar y retroceder en un vaivén interminable.
Es difícil deslindar los estudios culturales, pero sí es claro que el influjo de sus más destacados autores permea la obra de muchos intelectuales puertorriqueños.
Nacer y crecer en creole y Spanglish puede tener instancias muy plenas, pero tiene también límites muy duros que rebasan las celebraciones artísticas y estéticas en las que solemos regodearnos los críticos culturales.