Compartir un cigarrillo: Félix Jiménez y el regalo incalculable
Hace un par de décadas, se convirtió en mi inesperado mentor literario. Félix Jiménez compartió conmigo momentos y cigarrillos en La Tertulia. Su crítica literaria…
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Pizarnik a través de Correspondencia: El Arte Poético como Colección Franqui examina la correspondencia de Pizarnik como una colección de arte, donde la poeta recopilaba y organizaba experiencias y…
Alejandra Pizarnik construía su correspondencia con su amante como si fuera una ensambladora, utilizando tarjetas que organizaban un sentido totalizante. A través de la repetición de nombres y tréboles, creaba un espejo par que dividía la hoja rectangular del cartón. En sus cartas, citaba a Rimbaud y retomaba a Mallarmé, refiriéndose a la poesía como una partitura musical matemática. En "Reminiscencias," poetizaba los números, insistiendo en su sustrato numérico. Mariana Di Ció, que recopiló su correspondencia, destaca su enfoque en el cuerpo y la lengua como herramientas tenaces. Pizarnik, marcada por la muerte del "yo" poético, refleja la esencia trágicamente moderna de la carencia. Su obra, independiente de la realidad, revela su angustia frente a la forma y la escritura como un abrazo matemático. Este texto conecta con la discusión anterior sobre la obra de Alejandra Pizarnik, destacando su enfoque en el lenguaje, la matemática y la búsqueda constante de significado en su correspondencia y poesía. La referencia a Rimbaud y Mallarmé subraya su conexión con la tradición poética y la modernidad. Pizarnik, al escribir con el cuerpo, crea un universo poético independiente de la realidad, explorando la esencia trágica de la carencia en la era moderna. La conexión entre la correspondencia y la poesía revela la coherencia de su enfoque a lo largo de diferentes formas de expresión.
En los años 60 en París, Alejandra Pizarnik dialoga con las corrientes teóricas de su tiempo, fusionando estructuras, desafiando la lógica binaria occidental y revelando la impotencia de la palabra. En esta parte del escrito el texto conecta con la influencia de Mallarmé y Barthes en su poesía, explorando la certeza de que la palabra poética, erigida por Mallarmé como creadora, desaparece y con ella, también se desdibuja la identidad de Alejandra. Su obra, enraizada en surrealismos, existencialismo y neobarroco, escapa a etiquetas, explorando la muerte, el deseo y la creación poética como acto esencialmente barroco.
Este primer texto explora la influencia de las teorías literarias de Stéphane Mallarmé y Roland Barthes en la obra de la poeta argentina Alejandra Pizarnik. Barthes, en la década de 1960, proclamó la muerte del autor y abogó por la autonomía del texto, liberándolo de las interpretaciones basadas en la biografía del escritor. Pizarnik, considerada la última poeta maldita, fusiona elementos surrealistas, existencialistas y neobarrocos en su poesía, explorando la inexistencia, la concavidad del ser y la inarmonía. Su escritura, aunque arraigada en el neobarroco, revela conexiones con las teorías estructuralistas de Barthes y el desdoblamiento de significados.