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La libertad de hablar basura en un país reducido a chatarra


Diez años, cuatro gobernadores, dos partidos, un accidente de auto y millones de risas marcan el paso de esta tirilla que hoy (jueves 13 de julio) deja de ser publicada en el espacio que le dio la oportunidad de ser.

Hace un poco más de una década, el periódico Primera Hora tuvo la visión de abrir un espacio para el cómic puertorriqueño, apostando al talento local en vez de reciclar historietas creadas en otros mercados. Luego de una convocatoria abierta cuatro excelentes tirillas fueron seleccionadas. Con el pasar de los años el número fue bajando, hasta que solo quedó Pepito.

Se pueden argumentar muchas razones por la cual Pepito capturó el corazón de los puertorriqueños por tanto tiempo, pero sin duda la principal es el disentimiento. Los niños tienen la capacidad de ver las ecuaciones del mundo en sus denominaciones más simples. Con facilidad pueden separar el ruido que acompaña la musicalidad de nuestra realidad colectiva y expresan, sin necesidad de mucho adorno, lo que entienden de ella y lo que no. Es esta cualidad de la niñez de identificar y expresar verdades la que facultó a Pepito como vocero de la disidencia.

Para filósofos como Montesquieu, Voltaire y Rousseau la posibilidad del disenso fomenta el avance de las artes, las ciencias y la auténtica participación política. Gracias a la inocencia de Pepito, en los cuadros donde vivía podía cuestionar, denunciar y hasta burlarse de situaciones que algunos adultos obviarían por ser tabúes. Esto transformó a la tirilla en un gran tablón de expresión pública desde donde se informaba y urgía a la reflexión sobre la realidad actual. Y tal vez más importante aún, se fomentaba la movilización de sus interlocutores hacia una acción de cambio.

“Es esta cualidad de la niñez de identificar y expresar verdades, la que facultó a Pepito como vocero de la disidencia”.

Nuestro querendón de siete años ha sido mordaz con temas como la religión, el colonialismo, los derechos humanos, la corrupción, las incongruencias de los políticos y los partidos, y otros temas menos trascendentales de nuestro diario vivir. El uso del humor y la sátira hacen contraste en un país sobresaturado de analistas, donde se le da énfasis a la mirada de los protagonistas del ruedo político pero pocas veces se divulga la mirada del pueblo.

Es la relevancia cultural de Pepito la que lo ha llenado de laureles a lo largo de estos diez años. Mejor Libro por los Latino Book Awards, dos premios de la Asociación de Fotoperiodistas de Puerto Rico, Seleccionado para la muestra de Arte del Instituto de Cultura de Puerto Rico, un premio por la UNESCO de las Naciones Unidas por la aportación a la educación y la cultura y premios a sus campañas de movilización y comunicación en los festivales publicitarios más importantes como Cannes, London International Awards y Clio. Todos validan el compromiso de este proyecto con su pueblo.

Episodio que, según la gerencia de GFR, provocó la cancelación de la tirilla en el diario Primera Hora.

El éxito y la acogida de este proyecto genera una incomodidad en algunos grupos que transciende el trago amargo de ver plasmado sus verdades en el mundo de Pepito. Siempre ha existido presión para silenciar su voz. Hoy lamentamos reconocer que lo lograron. El periódico Primera Hora dejará de publicar de forma inmediata la tirilla que adornó sus páginas por tantos años.No estamos satisfechos con la decisión. Especialmente porque no se nos otorgó el espacio de discutir lo sucedido. Grupos de presión relacionados con el estado han hecho campaña para ponerle fin a este proyecto acusándolo de fomentar la violencia contra la mujer. Acusación que se aparta de la trayectoria histórica de denuncia activa a favor de mejorar las condiciones de vida de la mujer puertorriqueña y salvaguardar sus derechos.

Agradecemos a GFR por la relación de todos estos años y les deseamos éxito en sus futuros proyectos. De igual forma les invitamos a que se mantengan firmes ante las presiones que menoscaban la integridad del trabajo artístico. Les recordamos que los artistas, como los periodistas, frecuentemente sufren la mayor parte de la censura a raíz de la capacidad de su obra de comunicar ideas y creencias al público. Es el deber de la prensa abogar por una sociedad que reconozca los beneficios de un sector artístico y cultural libre.

La libertad de expresión no sólo es importante en sí misma, sino que también es esencial para que otros derechos humanos puedan ser realizados. La crítica humorística busca corregir un error, la injusticia, la carencia, la insuficiencia o un malestar, ya que el humor logra que lo los acontecimientos cotidianos sean más palpables y adquieran un nuevo sentido. El sarcasmo y la ironía son armas válidas para hacer una denuncia no convencional. El humor, en tiempos de crisis duras, critica e invita a reflexionar. De parte Pepito, Mofin, Yelitza, Mamá, Papá, la abuela Tata, Chupi, Cuco y todos los personajes de nuestra tirilla, ¡GRACIAS! Su lectura hizo de esta caricatura tan real como sus lectores. Continúen luchando con humor para devolverle el valor a un país que la seriedad ha dejado en quiebra.

Más adelante compartiremos detalles sobre el futuro de Pepito a través de este canal. Cerramos este capítulo con las palabras del gran novelista George Orwell, “la libertad de expresión es la libertad de decirle a la gente lo que no quiere oír”.

¡Siempre agradecidos!

* Nota publicada en la página de Pepito en Facebook, reproducida con la autorización de los autores.

  • Reinaldo Rivera

    Harold y Aníbal, de la libertad a la expresión que ustedes comentan, es la misma libertad a la expresión que el personaje que se esconde detrás de Pepito no le concede María Milagros Charbonier. Porque a fin de cuenta su cobarde satira viene como consecuencia de la libertad de expresión de una representante de la Cámara que no quieren que hable ni que la escuchen. Eso se llama Hipocrecía artistica.

  • Edwin Hernandez

    En una colonia no hay libertad de expresión preguntare al comandante de area Sr. Miranda que controla el operativo en Peñuela.

  • Yamil Perez

    La libertad de expresion no significa quitarle el derecho a otro de no querer expresarse de cierta manera. Esto es lo que los que pretenden defender la libre expresion jamaz entenderan. La libre expresion va de ambos lados. El que quiere expresarse y el que no quiere expresarse tiene exactamente los mismos derechos.

    • Frank Cruz Robles

      Señor Pérez:
      Mas bien, libertad de expresión es el derecho a expresar una posición sin estar coartado por la libertad de los demás a contradecir dicha posición, o sea, puedo decir aunque no estén de acuerdo conmigo y pueden “decirme”, aunque yo no esté de acuerdo. “Decirme”, no coartarme…

    • Daniel

      “… los que pretenden defender la libre exoresión….”, ¿quiénes? Harold y Anibal no sugieren ni abocan por quitarle la libre exoresión a nadie. Fue a Pepito a quien se la quitaron. Con razonamientos como el suyo, con razón censuran a Pepito y muchos no se dan cuenta de sus cintradicciones. Es que carecen de argumentos bien pensados.