Geografías de la culpa: la retórica de la caridad y las desigualdades en salud
Paul E. Farmer, médico y antropólogo crítico que planteó un gran reto al aseverar que la desigualdad social es el desafío central del futuro de…
Lydia E. Santiago- Catedrática jubilada del Recinto de Ciencias Médicas, Universidad de Puerto Rico. Posee una maestría y doctorado (Phd) en psicología, de la Universidad de Puerto Rico. Fue investigadora de aspectos psicosociales del VIH/SIDA en el Centro de Estudios Materno-Infantiles (CEMI) adscrito a la Escuela de Medicina del Recinto de Ciencias Médicas. Desde la década de 1980 hasta su retiro en el 2009 fue miembro de la facultad de la Escuela Graduada de Salud Pública. Es autora de numerosas publicaciones en torno a los temas de VIH/SIDA y apoderamiento comunitario. Es autora de Relatos de Sueños y Esperanzas: 30 años después, y actualmente trabaja en su nuevo libro Estudios críticos contemporáneos en la investigación cualitativa.
Paul E. Farmer, médico y antropólogo crítico que planteó un gran reto al aseverar que la desigualdad social es el desafío central del futuro de…
La teoría crítica de la Escuela de Fráncfort es una expresión reflexiva de una experiencia histórica y una reacción ante unas catastróficas realidades sociales. Si bien es cierto que vivimos en otra realidad, ésta es obscura y los principios de tales conocimientos pueden ayudarnos a ponderar el presente.
Las posiciones teóricas y de investigaciones de feministas contemporáneas han tardado mucho en entrar en el mundo académico y han quedado encerrados en el ámbito de los estudios de la mujer, sin impregnar otros debates e investigaciones.
Los discursos de la Gobernadora y el Task Force han superado los trágicos discursos de la epidemia del VIH/SIDA. Es necesario denunciarlos porque provocan inequidades y la injusticia social.
Las casas tienen historias, pistas, secretos, episodios de la vida ya olvidados. Esta mañana cuando me puse a intentar limpiar y rebuscar en el cuarto de regueros, encontré diarios y escritos sobre otra epidemia…
A veces siento que nuestros políticos, y peor aún nuestra gente, se fue a vivir en el país de las maravillas y busco una posible salida al marasmo discursivo en el que nuestros políticos se han sumergido.