Palimpsesto total

Y es que las nuevas tecnologías y su mundo digital están haciendo posible que la historia, como la conocemos, con sus virtudes académicas y defectos de vencedora guillá, pueda desaparecer con un clic.

Velde que te quiero velde…

De la lengua, amigo mío, nadie se escapa ni cuando se procura hablar despacito y con cuidado para que no se zafe la nivelación –tan menospreciada por algunos– y todas las rebeldes eses caigan donde tienen que caer.