Para leer el capital neobarroqueño de L. R. Sánchez
En Berlín, Juan José Vélez participó en un seminario nocturno sobre Luis Rafael Sánchez, dirigido por Efraín Barradas, que lo inspiró profundamente. Vélez, filósofo y…
En Berlín, Juan José Vélez participó en un seminario nocturno sobre Luis Rafael Sánchez, dirigido por Efraín Barradas, que lo inspiró profundamente. Vélez, filósofo y…
El más reciente poemario de Noel Luna: Breves peroratas desde campo enemigo no cabe cómodamente en ninguna de las estéticas de la poesía política que hemos visto, sino que ofrece nuevas vías para hablar de lo político y de lo social desde lo poético.
A Luis Rafael Sánchez hay que leerlo siempre con un sentido del humor y con la certeza de que su lenguaje no es críptico, pero es serio, aunque sea chistoso e indirecto. Su lenguaje neobarroco o “gramática parda” es muestra de la exaltación del mestizaje físico, lingüístico y cultural que presenta y defiende en este nuevo texto. Sánchez sugiere que seamos conscientes de nuestra lengua propia y particular de la cual podemos partir para crear una nueva escritura.
Con su nuevo libro "Sugar, Cigar, and Revolution: The Making of Cuban New York", Pérez hace una contribución de gran importancia al estudio de la formación de la comunidad cubana en los Estados Unidos.
La maravilla del texto trae a la memoria la sonoridad guapachosa de Luis Rafael Sánchez, la vasta memoria familiar de Magali García Ramis, las búsquedas memoriosas de Marta Aponte.
Para mí esta publicación cubana es la mejor forma de homenajear a la poeta en su centenario, ya que Casa de las Américas, por años, ha sido un punto de contacto y distribución de las letras latinoamericanas.
Me he pasado un semestre explorando gustosa y golosamente este tema del barroco con mis alumnos. Lo hemos hecho desde una diversidad de variantes teóricas y múltiples textos, de creación y de crítica.
El crítico literario propone como categoría el neologismo "neobarroqueño" como concepto que identifica un neobarroco puertorriqueño y sugiere algunos escritores, pintores y hasta bailarinas en esa estética.
La estética barroca y la neobarroca han sido de extrema importancia en el proceso de las artes cultas y la cultura popular en América Latina, aunque no siempre se ha aceptado este punto de vista.