Soberanistas, independentistas y los no-afiliados en el 2014
Es un mito que los puertorriqueños sean principalmente inamovibles en sus preferencias de estatus, que se adhieran a una sola preferencia por convicción, fanatismo o…
Es un mito que los puertorriqueños sean principalmente inamovibles en sus preferencias de estatus, que se adhieran a una sola preferencia por convicción, fanatismo o…
No partimos de la premisa equivocada de que cada ciudadano tiene una preferencia única e inamovible en cuanto a qué opción de estatus político sería mejor para nuestro país
La única forma en que podemos verdaderamente determinar nuestro futuro económico y, por lo tanto político, es si lo podemos sufragar. Nuestro poder económico tiene que generarse internamente.
Lo menos que necesita cualquier país son partidos políticos sin norte ni rumbo. Desgraciadamente esto es lo único que ofrece la “clase política” puertorriqueña y los que aspiran a “colarse” allí.
Puerto Rico se merece gobernantes valientes que enfrenten el milenio con propuestas reales de cambio. Los dos partidos de siempre son incapaces institucionalmente de producir ese tipo de líderes.
Basta con que los más de 400,000 puertorriqueños que anhelan y favorecen esa solución política soberana vayan despejando mitos, miedos y confusiones potenciales –y todo tipo de fantasmas– que se le habrán de venir encima.
Los que más preocupan son quienes dudan por completo de la capacidad de ellos mismos y de los demás puertorriqueños para superar el “miedo al cambio” o para vivir “sin las ayudas estadounidenses a las cuales estamos acostumbrados”.
El experimentalismo tecnocrático de Tugwell, a pesar de sus méritos innegables, no iba más allá del capitalismo.
El pegamento que permite que cualquier tipo de relación entre personas tenga significado en el tiempo presente son las aspiraciones que se comparten de cara al futuro.
Senadores populares concluyen que "la colonia, tal y como la hemos conocido desde mediados del siglo pasado, tiene que erradicarse porque no representa una alternativa de transformación social".
Parece ser un momento apropiado para tomar decisiones. San Juan y el Estatus siguen siendo los asuntos más dramáticos en este escenario.