Quien presentó al Residente Calle 13 en la marcha nuyorquina por la excarcelación de Oscar López, nerviosamente lo nombró: «René López». A lo que René Pérez contestó sonriendo, «Todos somos López,».
La vida de Tato Laviera fue un intento por compaginar de forma armónica la cultura de Puerto Rico con la de las calles del Lower East Side de Nueva York. Y lo logró con creces.
Mientras el aspecto democrático del rock se extiende a su ejecución e historia donde uno de los puntos es que el no saber tocar bien no es impedimento para entarimarse y grabar, en la salsa no se vale.
Dalí retó las formas convencionales en las que se expone el arte en el espacio tradicional del museo e invita al visitante a asumirse como surrealista y como parte de un ambiente fantástico.
En vez de ser ejemplos de una cultura de razas mezcladas, los latinos se presentan como una tercera raza (ni blanca, ni negra) que tiene los mismos valores que los norteamericanos.
El Marshall Berman a todo vapor eran tres horas discutiendo línea por línea el Manifiesto Futurista de Marinetti, haciéndonos sentir que volábamos en aviones metálicos a miles de millas por hora.
Se dice que el Savoy Ballroom fue el primer lugar en Estados Unidos cuyas puertas estuvieron abiertas para todas las personas. Allí nadie pensaba en colores, sino en disfrutar de la música y el baile.
Cada vez que escucho el lamento de que Puerto Rico está perdiendo su mejor talento en un éxodo masivo contemporáneo de jóvenes profesionales, también me río de la ignorancia que nos lleva a borrar o desestimar nuestra propia historia.
Mi humilde deseo es extender la mirada comprensiva con la que Willie Colón le expresa amor a su primo, sin recurrir a trilladas metáforas de gran familia y repensando nuestra formación cultural.
Claro que me sentí acompañado. El capitalismo del desastre puede ser hasta más cortés que el regular. Pero como siempre, la percepción de que el desastre era tal solo ocurrió en los Estados Unidos.