Pronombre-flexible
El autor reflexiona sobre la prominencia actual del uso correcto de los pronombres y el derecho de las personas a identificar sus pronombres para los…
Se destaca como escritor Latino queer, mediador, consultor, activista de derechos humanos, feminista, antirracista, educador y crítico social. Nació en Puerto Rico, y se crió en Nueva York. En la misma ciudad, trabajó en estrecha colaboración con el proyecto de Audre Lorde y sirvió en la Junta de Directores del Sylvia Rivera Law Project. Tiene un bachillerato en Sociología y un Juris Doctor. También, es Cofundador de La Coalición de ONGs, Cofundador de ACT-UP PR, Co fundador de la Coalición Orgullo Arcoiris (Parada LGBTQ puertorriqueña) y la revista Sal pa'fuera. Además, es Colaborador de muchos otros grupos de derechos humanos.
El autor reflexiona sobre la prominencia actual del uso correcto de los pronombres y el derecho de las personas a identificar sus pronombres para los…
Los acosadores operan de maneras “cuidadosas” al principio, creen en “echar maíz”. Luego su defensa consta de que sus avances se perciban como “malos-entendidos”.
Quiero pensar que Pantojas estaría sonreído y feliz, y que en este momento histórico encontramos la respuesta: nuestros agravios son los del pueblo, nuestro sufrir es el del pueblo, nuestros muertos son también del pueblo, nuestra indignación es la del pueblo, nuestro lugar es ese, con el pueblo, iguales, pero también diferentes.
Mi propuesta pretende enfatizar la necesidad de comunicación y solidaridad entre comunidades precarias, con diferentes experiencias, orígenes y/o formaciones, todas precarias, en este momento histórico en que la precariedad económica es la mayor fuerza igualatoria.
Para combatir, o denunciar, u oponerse a la violencia contra las mujeres y los asesinatos de mujeres no hay que ser feminista, simplemente hay que creer que las mujeres también son seres humanxs. La responsabilidad del bienestar de nuestros pares es de todas y todos.
18 personas diarias, un número aterrador y mientras seguían muriendo, desaparecían vagones con provisiones y alimentos, que se pudrieron o expiraron en algún sitio lejano de donde los necesitaban.
La narrativa del hombre maltratante como la de un terrible demonio dificulta reconocerlo entre nuestros los más cercanos, los panas, tíos, vecinos, compañeros de trabajo, aun en nosotros mismos. Sin embargo, no condenar la violencia machista ni apoyar abiertamente a la mujer maltratada convierte a la sociedad en cómplice.
En momentos cruciales de gran descontento y desinformación en Puerto Rico tenemos que responder a esta amenaza. Hace ya más de una década que casi hay una sola voz; una voz conservadora, corporativa.
Ya no serán negados. Hoy conocemos de muchxs de ellxs y de las condiciones en que murieron. Les lloramos, les honramos y empezamos a conocer sus historias. Seguimos exigiendo respuestas. Seguimos exigiendo responsabilidad y justicia. Seguimos.
El libro ofrece la oportunidad de reconocer nuestra humanidad en esos que imaginamos otros, humanidad que muchas veces no vemos porque el ejercicio de pasar juicio nos lo impide.
El “ejercicio religioso” está definido de manera tan amplia y vaga que el mismo abre las puertas a interpretaciones cuya implementación sería claramente discriminatoria y persecutoria de muchas comunidades.
Las mujeres de hoy en peligro no pueden ni deben esperar a que las iglesias reconozcan la necesidad de cambiar la perspectiva de género machista que prevalece por la perspectiva de género igualitaria.
La historia fluye sin muchos escollos. Sharon, Nestito y Willie emprenden un viaje que uno de los tres no sobrevivirá. Como muchos otros viajes, el destino no importa, lo importante es el camino.
Palabras del Director Ejecutivo del Instituto de Cultura Puertorriqueña el 30 de agosto de 2016 en el Teatro del Museo de Arte de Puerto Rico en ocasión de la presentación.
Afortunadamente miro hacia adelante, y aún con el peso del dolor que me causan cada una de las 50 hermosas y jóvenes vidas llenas de sueños que nos quitaron y que arrancaron de nuestras vidas, no nos detendrán.
O cómo prevenir la cooptación de un movimiento de liberación por las instituciones patriarcales o heteronormativas [dc]P[/dc]ara quienes hacemos crítica social, a veces solo se trata de seguir diciendo/denunciando lo…
Las funerarias siempre me dan tristeza. Representan, para mí esa institución que provee la certeza de que alguien que queremos murió; que la ausencia física será definitiva.
Para saber lo que es ser pobre, hay que ser pobre, no hay otra. Hay también que saber que las poquísimas oportunidades existentes para dejar de ser pobre están atadas al color de la piel, al género y a la edad.
La nominación de la Lcda. Maite Oronoz es un hecho histórico; los fundamentalistas pudieron reconocer eso inmediatamente, también lo reconocimos en la comunidad LGBT.
No es difícil identificar, si queremos, las instancias diarias en que le decimos a las mujeres (o a otras mujeres) que son menos, que valen menos; lo que sí es difícil es poder hablar del asunto. Cualquier intento de hacerlo es bienvenido con respuestas como: “Eso es elitista”.
Según vamos entendiendo mejor lo fluido de las sexualidades, queda claro que reclamar inmutabilidad limita nuestras posibilidades, tanto de disfrutar como de amar.