Apoyamos el llamado de los y las estudiantes a detenernos y a comenzar acciones ciudadanas para lidiar con este escenario y evitar políticas que nos llevan hacia un daño irreparable.
Profesores en Resistencia Solidaria exige firmemente la presencia de la Universidad de Puerto Rico en cualquier foro que incida sobre el futuro de la educación en Puerto Rico.
Ya en el ámbito del personal docente universitario, pensar que las diferencias entre los profesores significan posiciones permanentes que no pueden modificarse con el diálogo no es del todo preciso.
Nos encontramos en un ambiente donde la mayoría de los puertorriqueños le han dado la bienvenida a la Junta de Control Fiscal. Esto es un reflejo de la profunda despolitización que hemos sufrido.
Los estudiantes, sin tener poder político ni económico, han elegido el camino ético del desafío a la injusticia y el atropello. Sus propósitos son legítimos… ¿No es admirable tal arrojo?
Deberíamos dejar de dibujar fronteras entre lo que asumimos que es normal y anormal y recordar que las personas con mentes distintas pueden contribuir a construir el mundo de todos.
«Nos sentimos indignados y conmovidos por las implicaciones de un recorte de la magnitud de $450 millones para la Universidad de Puerto Rico», afirmó Fernández.
Entienden que eliminar rectorías, juntas administrativas y senados académicos resultará en una acción que tendrá efectos positivos en el presupuesto de la institución.
Los acontecimientos conocidos como “La Santinada”, el “Affaire Santín» y “Viernes Santín” que sucedieron hace cincuenta y un años representaron la canalización de la rebeldía de una generación.
Reafirmamos que frente a la agenda externa que nos impone la Junta de Control Fiscal, la peor amenaza que ha atravesado Puerto Rico y su Universidad, es el momento de movilizarnos.
«Nos mantendremos en sesión permanente en defensa de nuestro patrimonio, el cual no le pertenece a gobierno alguno, sino al País al que le hemos dado 50 años de la mejor tradición artística y cultural que merece».
Su vida no fue la del marginado sino la que emerge de un sentido de servicio instigado por un deber y una moral amplios. De ese esfuerzo brotaron esas múltiples facetas de su personalidad.
Sobre 70 académicos boricuas residentes en Estados Unidos envían una petición de solidaridad y respeto a la UPR dirigida a las y los candidatos a la gobernación de Puerto Rico.
Yo no tendría inconveniente en unirme al coro de detractores de los colegas destituidos si el informe demostrase alguna violación legal o ética, pero no lo hace.
Con la esperanza de continuar el proyecto, el INE ha decidio reinventar sus esfuerzos de recaudación de fondos y extender la invitación a donar a todo individuo interesado en aportar a la educación pública del País.
Algunas frases evidencian su concepción de la autoconfianza necesaria para la descolonización personal que es imprescindible para la descolonización colectiva o nacional.
Para llevar a cabo estos ejercicios de autonomía no es preciso cambiar la Ley Universitaria ni el Reglamento de la UPR. Tampoco hay que esperar a que se eleve a rango constitucional la educación universitaria pública…
A pesar de las confusiones y errores, el estudiantado nos envía un mensaje que no podemos desatender. Un mensaje a la comunidad universitaria en general y al profesorado en particular.
El movimiento estudiantil ha ido de defender las exenciones de matrícula en el 2010 y a proponer enmiendas a la constitución del país en el 2016. No ha sido en vano.
El discurso de Lalo puede funcionar como un llamado al ambiente jurídico para que propicie una apertura a la sociedad, de forma en que haya una participación ciudadana más activa.