Etiqueta: estudios caribeños

Revisitando la obra de Antonio Benítez Rojo con Rita Molinero y Yolanda Izquierdo*

En <b>Books and Books</b> de Coral Gables, <b>Yolanda Martínez San Miguel</b> presentó <i>Antonio Benítez Rojo: La seducción del ritmo y el Caribe</i>, el volumen que <b>Rita Molinero</b> y <b>Yolanda Izquierdo</b> dedicaron a un pensador caribeño que dejó huella en la <b>Universidad de Miami</b> —y en el resto del mundo—durante los años noventa. Estas páginas, escribe <b>Martínez San Miguel</b>, no repiten el gesto fundacional de <b><i>La isla que se repite</i></b>: lo desbordan y lo sitúan de nuevo en su tiempo. Diecisiete ensayos, reseñas, cartas y testimonios devuelven a <b>Benítez Rojo</b> su costado político, su archipiélago conectado a <i>Bandung y al Tercer Mundo</i>, su ritmo, su narrativa fantástica, su exilio y su duelo. Una brújula, más que un homenaje, para seguir pensando el <b>Caribe</b> <b><i>desde su complejidad</i></b>. Aquí, la presentación completa de esa noche en <b>Miami</b>.

Contra el imperialismo académico: Bad Bunny y la lógica colonial del talento

Hay una pregunta que Jeffrey Herlihy-Mera y Héctor José Huyke Souffront no sueltan, y que vuelve una y otra vez sobre sí misma: ¿por qué un artista formado aquí puede llenar estadios en todo el mundo mientras un doctorado de la Universidad de Puerto Rico casi no abre puertas en las universidades del Norte? El ensayo —traducido para 80grados, publicado originalmente en Los Angeles Review of Books, parte de la trayectoria de Bad Bunny para nombrar algo que muchos hemos sentido sin decirlo: la exclusión sistemática de quienes se forman en el Caribe. Ambos examinan la contratación, el idioma, el prestigio; muestra cómo esas tres palabras, tan neutrales en apariencia, cargan una lógica colonial intacta. Los estudios puertorriqueños y caribeños, escritos desde afuera, sobre nosotros, sin nosotros. Duele leerlo. Y sin embargo hay que leerlo despacio y entero.

Cumbre Internacional de Afrodescendencia 2025: Resistir desde la memoria

La Cumbre Internacional de Afrodescendencia 2025 regresa del 17 al 20 de marzo, dedicada a Arturo Alfonso Schomburg, el historiador afropuertorriqueño que rescató la memoria negra que el colonialismo intentó borrar. Pero la memoria es resistencia. San Mateo de Cangrejos, donde nació Schomburg, fue aniquilado en 1862 por la élite blanca y, tras 1898, su población afrodescendiente fue acorralada y empujada fuera de los espacios de poder, pero nunca desapareció del todo. El Conde de Santurce, con su tranvía y su afán especulativo, allanó el terreno para la segregación que hoy se disfraza de progreso. La Cumbre Afro no solo honra el pasado, sino que exige justicia histórica. Resistimos porque recordar es nuestra victoria.

“Rebuscando en los archivos boris de José Quiroga”*

En el vasto tejido de la memoria, José Quiroga se convierte en eco de una doble herencia, cubana y puertorriqueña. Su archivo, un mosaico de deseos, afectos y reflexiones, revela un diálogo constante entre las islas y sus exilios. Quiroga bordea el caos con la pasión de un coleccionista, rastreando huellas invisibles en papeles, poemas y cartas. Aquí, el Caribe se muestra no como un mapa estático, sino como un latido vibrante, donde la poesía y el pensamiento se entrelazan en un eterno devenir de identidades.

Creolizaciones caribeñas

Nacer y crecer en creole y Spanglish puede tener instancias muy plenas, pero tiene también límites muy duros que rebasan las celebraciones artísticas y estéticas en las que solemos regodearnos los críticos culturales.

Avatares del Caribe: una nueva generación de caribeñistas

Quizá mi experiencia en los estudios caribeños sea particular, pero entre los caribeñistas he experimentado la celebración de un espacio de conocimiento sin las divisiones disciplinarias o los traumas generacionales que parecen ser tan comunes en otros campos de estudios.

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