En lo político, se adoptan como buenos -y sin mucho cuestionamiento- lógicas privadas, hiper-individualistas… Y es que hoy lo privatizado es precisamente lo político.
Una reflexión necesaria luego del nombramiento de Carmen Guerrero a la secretaría de Recursos Naturales y Ambientales.
¿Cuál es el récord del Supremo? ¿Cómo ha venido comportándose en estos últimos años?, se pregunta la autora en un artículo a fondo sobre las decisiones y actitudes prevalecientes.
Propongo el uso de una palabra: profanar. Sólo mediante un acto de profanación, sostengo, puede atenderse con perspicacia la relación entre el espacio, el derecho y el poder.
Ante la superficialidad y pobreza del debate público que nos ahoga en el país, ¿cómo debería propiciarse o hacia dónde debe dirigirse prioritariamente la discusión?
“Me parece que lejos de simplificar y descartar de manera automática lo expuesto convendría abordar responsablemente lo que éste explicita y propone. Para esto se requiere estar dispuestos a leer con apertura”.
La opinión mayoritaria alude a “la Universidad”, a “los estudiantes”, a “la huelga”. Al Tribunal Supremo le dirijo el siguiente fragmento del gran Wittgenstein.
Si la Rama Judicial ha decidido desafiar la distinción Derecho y Política entonces debemos crear las condiciones para que el país conozca de cerca esta Rama, la fiscalice y le exija cuentas como una Rama política más.
Hay censura directa. Lo sabemos. Pero también hay censura que usa camuflaje, que se presenta camaleónica tras el poder de la legalidad o de la manoteada crisis presupuestaria, con el fin de silenciar la disidencia, …







