Game over

Es cómico, lo sé. Si me ven haciéndolo quizás pensarán que soy anormal. Allá ustedes. No voy a limitarme. Es parte esencial de mi terapia. La que me da la paz mental para poder atender los pacientes que tanto me necesitan.

De un solo tiro

Miro a mi niño y, como si estuviéramos conectados en pensamiento, también me mira sonriente. ¿Cuál te gusta más?, pregunto y él vuelve a señalar la grande. Lo sabía, una vez escoge es difícil que varíe su opinión.

Miráte

Por un momento pensé que mis palabras lo habían sorprendido. Callar al gran bocón, imagínate. Pero el silencio duró nada. Me dijo que yo era un cabrón boludo. ¿Ahora tiene sentido? Y vinieron las carcajadas.

A tres la libra

Y pensar que al principio fue un simple juego para matar el tiempo. Juego que pronto se convirtió en una oportunidad para sacar ventajas a la crisis provocada por el huracán.

Menorragia

Poco me sorprende que Ana se coloque cerca de la fotocopiadora en esas condiciones. Muestra con total descaro su pantalón manchado. Nuestra relación de compañeras de trabajo es escasa, pero a la vez la suficiente como para que haya sido incluida en más de una ocasión, en las charlas que realizamos durante el periodo del almuerzo.

Fiesta de pueblo

[dropcap]L[/dropcap]a  animadora agarró el micrófono y con gran entusiasmo preguntó: —¡¿Quién es ese que se escucha?! La respuesta vino enseguida. —¡Es el pueblo en pie de lucha! Ella, sonriente, no aguantó la tentación y volvió a preguntar: —¡¿Quién es ese que se escucha?! Las sesenta mil almas congregadas en el estadio de béisbol Carlos Delgado, … [Read more…]

Los zombis

Aunque contaba con la ayuda de sus hijos y nietos en las faenas diarias, don Esteban no vislumbraba acogerse al retiro. Solían preguntárselo y él siempre ofrecía la misma respuesta: “Me retiro cuando ustedes dejen de comer pan”.