¿Por qué estudiar el anexionismo y el estadoísmo puertorriqueño?
Las posibilidades de investigación son infinitas: las continuidades y discontinuidades entre el anexionismo, el estadoísmo y el movimiento estadista, su pasado y su presente, esperan…
Las posibilidades de investigación son infinitas: las continuidades y discontinuidades entre el anexionismo, el estadoísmo y el movimiento estadista, su pasado y su presente, esperan…
Los jueces se han arrogado derechos que rayan en la inmunidad. No responden por sus acciones sino por otras consideraciones discrimitarias, políticas y en algunos casos hasta por venganza.
En Almost Citizens el historiador del derecho, Sam C. Erman, narra las luchas que dieron los puertorriqueños entre 1898 y 1917 para obtener la ciudadanía americana.
Las tangencias de los sucesos a favor de la salida de la Marina estadounidense de Vieques en 2000 y el Verano 2019 reflejan algo más que el carácter espontáneo del movimiento que caracterizó ambos procesos.
Hostos denunció los oprobios sufridos durante la época colonial por los pueblos que conoció, identificando su origen en las estructuras administrativas, políticas y económicas levantadas por España. De ahí la necesidad de procurar una segunda independencia.
Aferrándose a las decisiones tomadas en el Convento de Lausana de 1875, los masones cubanos y puertorriqueños trabajaron unidos para defender su jurisdicción sobre la práctica de la masonería.
El Plan Chardón, ideado por Fernandez García, como proyecto de país, le dio un fuerte golpe político al colonialismo azucarero. Captó la imaginación del pueblo.
Los recuerdos del 1868 ocuparon esporádicamente la memoria de Ramón E. Betances Alacán durante 30 años y, por cierto, siempre fueron un pretexto valioso a la hora de formular una idea para la revolución ante los sucesos entre el 1895 y el 1898.
Aprovecho esta ocasión para presentar el Cuadro sinóptico, caligráfico, alegórico, histórico y administrativo de la Isla de Puerto-Rico de Charles Simon a un público más amplio y exhortar a la lectura de las Obras de Betances.
Marqués no estaba inventando la rueda cuando escribió “El puertorriqueño dócil" en 1960. Nutría una tradición en la cual el progreso, la modernización material y la cultura, en lugar de minar la “docilidad”, la estimulaban en direcciones innovadoras.
Si es cierto el tropo de que cuando la historia se repite lo hace en forma de farsa, la situación actual que vive Puerto Rico podría verse —si no tuviera consecuencias tan nefastas—, como la versión paródica de los eventos que empujó a Muñoz Rivera a llamar a Puerto Rico, un “rincón de sombras”.
Se pueden reconocer fórmulas de autonomía que se concentren en apoyar las luchas por la erradicación de las relaciones económicas de desigualdad que mantienen el empobrecimiento.
En 2019 todavía setenta y dos países criminalizan la homosexualidad, algunos con la pena de muerte. Hoy más que nunca tenemos la responsabilidad de terminar la revolución que allí se comenzó, cualquiera que sea la forma concreta que decidamos darle.
No puede reducirse a Hostos al positivismo y al krausismo como generalmente se pretende, porque Hostos fue un generador de ideas propias, producto de sus muy particulares reflexiones.
El terremoto del 11 de octubre de 1918 permanece en la memoria de algunos puertorriqueños como el evento catastrófico de mayor impacto en la Isla, eso es, antes de María.
La ensayística del arecibeño recogida en El puertorriqueño dócil y otros ensayos es una colección emblemática producida durante una de las épocas más ricas en contradicciones en la historia de nuestro país y es un laboratorio extraordinario para comprender aquellos recovecos.
A lo largo de los años, el país ha experimentado varias medidas de política pública, sea en forma de la americanización o de políticas educativas, con el fin de crear una sociedad que dominara ambos idiomas.
Un repaso filosófico por la figura de Betances en donde se fundamenta una de las máximas en torno al derecho natural de cada ser humano.
El discurso de la ciudadanía de EE.UU como precondición para la vida digna en Puerto Rico sigue propagándose como marca de 'copyright' que vende a toda costa un imaginario en el que no es concebible vivir sin ese activo.
Aquí les comparto dos breves relatos que condensan esas aventuras por los archivos de la historia y los archivos de la memoria donde vive también la ciudad de mis afectos.
Uno de los campos de estudio que más ha llamado mi atención en los últimos 10 años es el de la escritura histórica en Puerto Rico durante el siglo 19 y la primera parte del 20 hasta la década de 1930.